Veo que Barry se impresiona por mis palabras, pero no me importa su expresión, sino la de la tipa esta, se ha quedado pasmada por mi arrebato y para que sea que no soy ninguna de su sus amantes, obviamente, por si le quedaba la duda en su pequeño y feo cerebro de vendedora puta. -Oh, ¿así que ella es tu esposa?-susurra analizándome completamente, me mira de arriba abajo, ¿entonces que pensabas? ¿Qué era una de tantas? -Y bien, ¿qué nos puedes decir de la casa señorita, no sé qué?-cambio el tema bruscamente, pero ya no quiero estar escuchando su voz llena de rabia y malas vibras, esperó que laboralmente se concentre y deje su odio. -Pues...-Se aclara la garganta y empieza a hablar de todo lo que tiene la casa; lámparas, detalles, habitaciones, todo-Esta casa es perfecta para una familia-

