Me quedo mirando la taza humeante que la cocinera me pone enfrente. Es mi té favorito, pero no tengo ganas, estoy muy confundida, o sea, Barry me dejó literalmente botada y eso me hace sentir enfadada. -Gracias, lo tomaré en mi habitación. -tomo la taza con cuidado y salgo de la cocina y subo las escaleras con mucho cuidado, el té está demasiado caliente y no quiero quemarme. Empujo la puerta con mi cuerpo para poder entrar, en realidad la habitación es muy simple en decoración, y no tiene muebles, como la de Barry, tal vez es porque nadie las ocupa. Dejo la taza de té en el suelo y me siento. Siento un poco de lástima por la mamá de Barry, pero sinceramente no me cae nada bien, por qué seamos sinceras, a nadie le caería bien si de la nada de trata como me trató la otra vez, y aunque sé

