— Solamente soy una persona común y corriente, nada del otro mundo. Mi dama de compañía viene con té, luego que hable con Su Majestad me gustaría que fuera a verme a la antigua habitación de la responsable de las damas de la corte. — Será un honor, Reina Riana. Ella hizo una reverencia y se marchó, cuando llegó Ariadna con el té lo sirvió, pero fue en busca de Riana, ella se encontraba en la habitación de Adriana. — Reina Riana, ¿Se encuentra bien? — Si, pude hablar y aclarar muchas dudas, ahora solo me falta hablar con Jael. Luego de unas horas Jael llegó al cuarto, Riana lo recibió y Ariadna salió. — Realmente vino en un momento muy conveniente para mí. Hay muchas preguntas que tengo que hacerle y estoy segura que usted podrá responderlas sin ningún problema. Sé la historia de Adri

