Al día siguiente, Steve, le platicó a Tony su plan para cuidar de él durante el embarazo. La idea era reclutar a más vengadores que pudieran apoyarlos en batalla y al mismo tiempo uno de ellos se quedara en la torre para hacerle compañía.
A Tony le parecía una buena idea, así no se quedaría solo y podría hablar con alguien acerca del desarrollo de su tecnología; tal vez hasta podrían proponer algunas ideas para que les fueran funcionales en batalla.
Muy temprano por la mañana, sus amigos le presentaron a los nuevos miembros; Thor y Ojo de halcón. Clint le cayó bien de inmediato, era bromista, de un carácter ligero y bastante agradable, además de ser un beta que no lo criticaba o sobreprotegía por su naturaleza. Pero Thor era muy solemne y extraño, inclusive cuando se lo presentaron, el tipo lo recorrió con una notoria mirada apreciativa, como si intentara comérselo con los ojos. Algo que desde luego Steve no se perdió cuando se puso entre los dos desplegando su aroma territorial.
La reacción de Thor fue reírse y mencionar que, si no estuviera marcado, muy seguramente hubiera intentado conquistarlo. Pero tomando en cuenta el fuerte compromiso que los unía y lo bien que lo habían recibido en algo que llamó “Midgard” no estaba dispuesto a provocar un problema territorial.
El semidiós dio unos cuantos pasos atrás y le sonrió a Steve como dando a entender que no se atrevería a hacer nada que lo molestara.
Después del pequeño roce de alfas, las cosas fluyeron con naturalidad hasta que Bucky recibió una llamada por parte de Fury, donde requería la presencia de sus agentes para una misión especial de Shield. Bucky y Nat pidieron la ayuda de Bruce, lago que le pareció extrañó a Tony pues últimamente lo requerían mucho. Casi se burló de ellos al darse cuenta de que la verdadera razón era que no querían separarse de su omega, pero al ver Bruce igual de afectado prefirió guardarse sus comentarios cuando los vio dirigirse a la pista de aterrizaje.
Steve se le quedó viendo a Thor quien sonrió y se ofreció a cuidar de Tony mientras ellos asistían al llamado de su director. Steve partió con sus amigos, no sin antes pedirle a Jarvis que le avisara de cualquier comportamiento extraño de parte de Thor hacia Tony.
—En vez de ser mi asistente pareces mi niñera —se quejó Tony frustrado frunciéndole el ceño al techo.
Thor se le quedó viendo extrañado.
—Lo siento, señor, pero es por su seguridad —habló Jarvis sobresaltando a Thor, quien volteó al techo también como si buscara la fuente de la grave voz.
—Sí, sí, sí —respondió de mala gana para restarle importancia al asunto—, vigila a los vengadores, y si los ves en problemas envía a la legión de hierro.
—Sí, señor.
Suspiró frustrado y volteó de nuevo a ver a Thor quien seguía inspeccionando el techo.
—Tu construcción es muy extraña —dijo el semidiós viéndolo sorprendido—, ayer la mujer alfa también pidió algo y el techo respondió. Es como una presencia divina que estuviera por todos lados.
Tony entornó los ojos y se acercó al espacio donde trabajaba con su armadura. En ese momento la estaba recargando por si llegaba a necesitarla; el hecho de que estuviera Thor en ese lugar no quería decir que no podría llegar a usarla.
Se quedó parado un buen rato, pensando en la posibilidad de generar algún tipo de batería autosustentable que le permitiera a su armadura alimentarse de energía sin la necesidad de estar conectándola a tierra, cuando la voz de Jarvis lo interrumpió en su profundo análisis.
—Señor, una amenaza se acerca a toda velocidad —advirtió la grave voz.
Tony miró los monitores y vio sorprendido que una especie de misil estaba muy cerca de colapsar en el edificio. Sintió cuando el alfa lo tomó por la cintura y se elevaron en el aire haciendo un agujero en el techo.
— ¡Pudimos haber salido por el acceso especial! —Recriminó al semidiós.
Con mucho trabajo volteó hacia la torre y antes de poder dar la orden a la legión de hierro para interceptar el objeto, vio cuando el misil redirigió su curso hacia ellos. Le extrañó el comportamiento, ahora estaba seguro de que estaba dirigido hacia él, por lo que le pidió a Jarvis, mediante su reloj intercomunicador, que le enviara la armadura, aunque no estuviera del todo cargada.
— ¡Nos está siguiendo ese misil! —Alertó Tony a Thor.
—No es un misil —farfulló el alfa—, es mi hermano.
Tony no dijo nada porque era una situación peor, se suponía que lo tenían apresado en Shield, eso quería decir que algo les había pasado a sus amigos y a su alfa. Volvió a hablar por el intercomunicador para que Jarvis enviara la legión de hierro a Shield e investigaran qué había sucedido.
Para ese momento ya estaban por las afueras de la ciudad, o al menos eso supuso al ver el piso cubierto solamente por áreas verdes. Thor aterrizó en una zona boscosa y lo dejó en el piso para elevarse en el cielo de nuevo y hacerle frente a su problemático hermano en una planicie despejada.
Tony miró ansioso la pelea exigiéndole a Jarvis la ubicación de su armadura. La inteligencia artificial le notificaba la distancia recorrida, al parecer se habían alejado más de lo esperado.
*****
—Basta, Loki, te lo ruego —pidió Thor tomando por los hombros al semidiós y azotándolo contra el piso—. No quiero herirte más.
—Herirme más —se burló su hermano incorporándose con algo de trabajo—, bastante tengo con que hayas decidido ayudar a ese estúpido equipo e ignorar mis propias necesidades.
Thor no podía evitar acercarse más con el deseo de tocarlo.
—No son necesidades —respondió tomándolo por la cintura—, son simples caprichos para apoderarte de la tierra.
Loki sonrió acercándose todavía más hasta que sus cuerpos se tocaron y la poca cordura que le quedaba se le esfumó al sentir ese sensual cuerpo rozarlo.
—Tú siempre me das lo que deseo —susurró Loki acariciando su cuello—, ayúdame a conquistar Midgard y gobernarás a mi lado. Aquí serás libre, no le rendirás cuentas a nadie.
Thor hizo un esfuerzo sobrehumano para salir de la bruma de deseo provocada por Loki. A pesar de ser ambos alfas, desde niños siempre había sentido algo extraño con su hermano, como si lo sintiera suyo de la misma forma posesiva que un alfa siente por su omega.
—Detente, Loki —pidió de nuevo, ahora aferrándolo por la cintura—. Volvamos a Asgard y prometo que cuidaré de ti y jamás volverás a sufrir la ira de padre.
Loki se carcajeó y sin poder procesar sus movimientos, su traidor hermano enterró una daga en su estómago.
—Jamás volveré a ese lugar —siseó Loki con furia—, jamás volveré a ser tu esclavo, ni el de Odín.
Lo siguiente que supo fue que se elevó en el aire debido a un gran impacto, seguido de la oscuridad.
*****
Hubo un momento donde Loki le dio un golpe certero a Thor y lo hizo volar dejándolo inconsciente, de inmediato el sujeto se giró y corrió hacia Tony, quien se levantó para encararlo, así fuera semidiós, no se dejaría intimidar por un sujeto como él.
—Así que tú eres ese dichoso omega por el que todos están enloquecidos —siseó el tipo recorriéndolo con la mirada—, eres tan sensual como te describió mi hermano.
El sujeto se acercó más expulsando sus feromonas alfa. El ambiente se sentía pesado y no pudo evitar admitir que se sentía un poco intimidado, aun así, se mantuvo firme dando pasos hacia atrás y protegiendo su vientre con una mano. La acción pareció llamar la atención de Loki, quien miró su estómago y sonrió con malicia encerrándolo contra uno de los árboles.
— ¿Con que estás embarazado? —Susurró en su oído provocándole nauseas. El alfa olfateó profundo sobre su cuello— Y es de ese tipo al que le mataron a sus padres, ¿cómo se llama? ¿Steve?
— ¿Tú qué sabes de los padres de mi alfa? Si ni siquiera eres de por aquí —sentenció con firmeza intentando alejarse de aquel tipo.
— ¿Tu alfa no te lo dijo? —Sonrió Loki claramente disfrutando de su confusión— Él lo sabe, sabe que sus padres fueron asesinados por la corporación terrorista que mató a los tuyos. Al parecer les gusta dejar huérfanos a los más débiles.
La noticia le cayó como un balde de agua fría dejándolo un momento sin aliento. Todos esos años se aferró a la idea de ser capaz algún día de encontrar a los padres de Steve y brindarle la felicidad de la familia que él mismo había perdido. Y ahora cualquier esperanza había muerto, aun así, intentó despejar un poco su mente para poder defenderse de Loki.
— ¡Aléjate de mí! —Exigió cuando ese sujeto cerró distancia y sus cuerpos se tocaron.
Tony lo empujó con toda la fuerza que pudo reunir, pero el alfa no se movió, parecía embrujado con su aroma a pesar de no ser atractivo para los alfas en ese momento. Loki se rio entre dientes lamiendo su cuello, lo que le provocó un estremecimiento de rechazo. El semidiós lo tomó de las manos para inmovilizarlo contra el tronco del amplio árbol.
—Borraré la marca de tu nuca y te haré mío —susurró el sujeto contra su piel—, finalmente, ¿qué puede hacer un omega debilucho como tú, contra mí, un Dios alfa?
Tony escuchó el sonido metálico acercarse y sonrió con altivez.
—Te sorprendería si te lo dijera, mejor te lo muestro.
Su armadura se lo quitó de encima para aventarlo por los aires, aprovechó ese tiempo para meterse en ella y se elevó en el aire para caer encima del arrogante semidiós y molerlo a puñetazos. El tipo logró cubrir su cara y aventarlo, aunque de inmediato activó los propulsores y regresó a la batalla propinando certeros golpes que, a su vez, Loki devolvía. Afortunadamente su armadura absorbía el impacto permitiéndole mantenerse a salvo dentro de ella.
La batalla le resultó un poco difícil como era de esperarse, Loki era muy poderoso y aun así parecía que luchaba con algo de esfuerzo. Al ver que el semidiós estaba perdiendo fuerza, le apuntó con la palma de su mano y lo hizo volar con un estallido de energía. Él también se elevó y aterrizó a un lado del vencido semidiós.
—Esto es lo que puedo hacer —indicó pisando el estómago del sujeto y dejándolo sin aire al momento—, seré un omega, pero no soy un debilucho, así que no vuelvas a insultarme.
Thor, quien se acercaba con la fuerza de su martillo, aterrizó a su lado e inspeccionó la armadura con el ceño fruncido. Tony abrió el casco, le mostró la cara y vio divertido al semidiós exhalar aliviado; el exagerado príncipe de Asgard se postró a sus pies tomando su mano y besó el frío metal.
—Si te hubiera pasado algo, seguro me matan —dijo Thor con una sonrisa sufrida.
—No es necesario que los demás te maten, yo mismo lo haré si no te llevas a tu hermano y dejan de darme problemas —espetó apartando el contacto de Thor quien se levantó sonriente.
—Valeroso omega, haré lo que me pides y volveré a tu lado en cuanto me haya encargado de mi hermano. Es un honor pelear a tu lado.
— ¿Pelear a mi lado? —Preguntó sorprendido— Si tú solo te desmayaste y me dejaste solo.
—Detalles insignificantes —el semidiós se encogió de hombros—. Ahora, vayamos a tu guarida para dejarte allí y después llevar a Loki ante la justicia Asgardiana —Thor hablaba girando su martillo.
—No vas a pisar mi torre trayendo a ese tipo contigo —sentenció señalando a Loki que parecía recuperar un poco de consciencia—. Vete de aquí, yo me encargaré de regresar a la torre por mí mismo.
Thor sonrió con mayor amplitud y le dio un largo beso en la frente.
—Como quisiera que no estuvieras marcado —susurró antes de separarse, arrastrar a su hermano y una especie de portal se los llevara dejando una gran marca en el césped.
Tony entornó los ojos y después de cubrir su cara con la carátula, se elevó en el aire para regresar a la torre. Después de todo, Thor no era tan malo, a pesar de ser alfa no era sobreprotector y eso le hacía sentir bien.