Nos encaminamos rumbo al templo de Tonantzin; para dejar mi ofrenda, más que nada debía convencer a todos sobre cambiar esa tradición, y no estaría mal de paso pedir por que tenga un buen matrimonio. aunque tenga más esposos, este cuenta para mi como mi primer esposo así que estoy emocionada; la ofrenda se componía con plata y joyas. No era demasiado, pero mi marcha era vigilada por los ojos atentos de los habitantes; quienes miraban curiosos y murmuraban respecto a mis acciones, llegue al templo entre y me postre de rodillas ante la estatua de la madre Tonantzin cerré mis ojos, mientras pedía por mi, la nueva familia que tenia ahora y por quienes se incluirán pronto. Estaba concentrada en mis plegarias cuando una voz llamo mi atención. -Lamento interrumpirla, pero necesito hablar con us

