Después de dejar las cosas claras con mis concubinos, guie a Temoc y a Serkel a mi palacio; le hice un gesto a Serkel y este comprendió que deseaba hablar con mi hijo a solas. - ¿Enserió tiene que ir?, madre-cuestiono Temoc con su rostro triste. -Si, a veces los lideres tenemos que hacer lo mejor por nuestra gente para; que tanto como sus familias y las nuestras estén a salvo- respondí tomando su mano. -Pero ¿y que pasara si …- lo interrumpí. -Dejemos en las manos de los dioses lo que tenga que pasar- -Esta bien madre, por favor tiene que volver- -Así lo hare, pero mientras yo no este; tu tienes que cuidar nuestro palacio, para que todo este en su lugar cuando yo vuelva ¿puedes hacerlo?- cuestione posando ligueramente mi dedo indice en su nariz. -Si, lo protegeré y me asegu

