Dos semanas han pasado desde la partida de Caleb y no ha pasado ni un solo día en el que mis pensamientos no fuesen suyos. En su ausencia me he ido a vivir a la casa que me ofreció la doctora, Isabella y Fede no estaban de acuerdo con mi decisión. Pero es algo que no iba a cambiar yo quería que ellos disfrutasen de su intimidad, bueno de su compañía y de sus besos. Ya que Fede había decidido respetarla hasta su mayoría de edad y hasta que ella se sintiera preparada, ella por desgracia solo había experimentado dolor y amargura con el sexo. Necesita amar y sentirse amada para dar ese paso. Estoy segura de que al lado de Fede lo logrará. Termino de trabajar, voy a comer con mi familia porque eso es lo que son, después de comer voy a entrenar junto a Fede, lo he pospuesto demasiado y no qui

