Llegó a la casa a las cinco de la tarde, hoy de verdad estoy molida. Me miró en el espejo y veo como mi pómulo está morado. En fin al menos no tengo una conmoción cerebral, pienso y suspiro después. Fijo la vista en la cama, hay un pequeño paquete con una nota pegada: Siento lo del teléfono Siento lo del golpe Siento ser un bruto Algo es algo, abro el paquete y puedo ver qué se trata de un iPhone último modelo, no puedo aceptarlo, es un regalo demasiado caro, pero es que es tan bonito en ese color rosa. Pero no no puedo! Salgo del dormitorio con la caja en la mano y me dirijo hacia su despacho, estoy unos segundos tras la puerta hasta que una voz desde dentro me llama. — Piensas quedarte ahí toda la tarde parada— dice Caleb desde el interior. Abro la puerta y paso al interior. Susp

