Raymond... No puedo creer que Ammy aceptara ser mi esposa, me siento tan lleno de felicidad, la tomo entre mis brazos, la lleno de besos hasta que ambos sin pensarlo reaccionamos, la cargo en mis brazos la la llevo a la cama, pienso que quizá ella no desee intimidad, pero parece ajena a lo que anoche sucedió, y no seré yo quien dude, quien le recuerde nada. La beso, con tanta pasión que siento por todo mi cuerpo como se calienta por ella, acaricio sus preciosas cimas que se endurecen, ella da pequeños gemidos cuando muerdo uno de sus pezones endurecidos, yo siento mi hombría reaccionar ante su cuerpo, como se mueve hacia mi, esperando por que la haga mía, siento como es un momento perfecto, ella sera mi esposa, y al fin podremos ser felices, es como si todo lo malo que había sucedido ant

