¿No te dolió? -Thomas. ¿Cuando me caí del cielo? -Evan. Eh, no, cuando te hiciste esa perforación en el labio. -Thomas. No. -Evan. Lloraste, ¿verdad? -Thomas. Solo fueron dos lágrimas. -Evan. Ajá. -Thomas. Está bien, fueron siete. -Evan. ¿Cuentas tus lágrimas? -Thomas. ¿Eso es extraño? -Evan. Un poco. -Thomas. Entonces no. -Evan. Dios, en serio cuentas tus lágrimas. Es lo más raro que he leído en mucho tiempo. -Thomas. Y he leído bastantes cosas turbias en Reddie. -Thomas. No es tan raro, déjame. :( -Evan. Lo es, es rarísimo. Tan raro como celebrar los aniversarios de una semana. -Thomas. Eres malo. -Evan.

