¿Qué estás haciendo?
-Evan.
Ah, muy bien.
-Evan.
Estás jugando a ignorarme.
-Evan.
A ni siquiera leer mis notas.
-Evan.
Hmm, está bien, yo también puedo jugar.
-Evan.
Pero que sepas que soy malditamente bueno en cualquier juego.
-Evan.
¿Sabes lo que eso significa?
-Evan.
Si, que siempre gano.
-Evan.
No tienes oportunidad contra mí en esto de las "ignoradas".
-Evan.
Voy a aplastar tu orgullo.
-Evan.
Como a un insignificante mosquito.
-Evan.
Y luego lo voy a lanzar al océano para que pequeños peces se alimenten de él.
-Evan.
Y luego buscaré a alguien más para también aplastar su orgullo y todo repetirá, en bucle.
-Evan.
Bueno...
-Evan.
Exijo la revancha.
-Evan.