Sebastián entra del brazo de su abuela, y al llegar al altar, se escucha la música sonar, la plebeya que se convertirá en Reina ha llegado, Marcella se ve hermosa en ese vestido, estoy muy agradecida con ellos por haber cuidado de mi, por ayudarme a superar todo lo que me pasó, ellos son grandes seres humanos, al verla la emoción me gana, y Henry al ver que mis lágrimas comienzan a salir, me abraza. -Todo está bien, no llores bonita, ellos van a ser muy felices. - Es que es sólo que estoy feliz por ellos, me da gusto que puedan casaros por amor. Marcella llega del brazo de su padre al lado de Sebastián, y su padre le dedica unas palabras al Rey, que cuide de ella, pues Marcella es la joven más dulce que él jamás encontrará de nuevo. Sebastián acepta y entonces el Sacerdote comienza l

