Un animal tan celoso de su la existencia que sería capaz de matar para mantener el secreto de su presencia, oculto a los ojos del resto de la población. “Puestos a imaginar disparates todo valdría para explicar aquella aparente falta de interés por el lago”, me dije para mí con tono burlesco mientras intentaba reponerme de la impresión que me provocaban aquellos espantosos pensamientos. Seguí hojeando aquel libro, de fotos en blanco y n***o me di cuenta de que en una de ellas se veía una escena cuanto menos pintorescas, en la imagen se mostraba la iglesia que tanta curiosidad me había despertado, debido a esa experiencia parecida de un deja vi, en el que había viso con anterioridad su contenido en ese extraño sueño, interiores que me fue confirmado primeramente por aquella vecina que est

