El siguiente día por la mañana ya era viernes, Martha y yo, habíamos culminado las actividades pendientes de la universidad, me imagino que los demás también a estas alturas estaban desocupados de sus labores. Ese día nuestros padres irían nuevamente a su sitio de trabajo para asistir a las reuniones de costumbre, al levantarnos ya todos se habían ido solo estábamos en casa los jóvenes. Salí de la habitación con rumbo a la cocina para desayunar algo, note que todos estaban en sus respectivas habitaciones, al llegar a la cocina mi madre había preparado el desayuno para todos, en lo que termine de comer me dirigí al baño para lavarme las mano y los dientes, cuando salí del baño entre a mi habitación Martha apenas estaba despertando estirándose entre las sabanas, le di los buenos días y le i

