Con su carita inocente, introdujo sus dedos en mi concha reemplazando los míos y no sé si es por el hecho que era mi hermana que en ese momento me masturbaba alcance un gran orgasmo dejando los dedos de Martha empapados, al ella notar esto hizo un movimiento rápido.
Bajo el pantalón del pijama e introdujo su lengua en mi sexo, esto me excito aún más solo abrí mas las piernas y la deje hacer, yo le acariciaba el cabello y con mi otra mano acariciaba uno de mis pechos. La lengua de mi hermanita se movía con una maestría única sumado a esto también estaba introduciendo dos dedos en mi sexo que se movían divinamente, en un momento no sé qué me impulso debe la misma excitación tire a mi hermana por un brazo y al levantarse me percate que ella se estaba masturbando. Al ver esto la gire y montamos un 69 quedando ella sobre mí con su sexo en mi cara al verla tan húmeda me invadió un olor a sexo, no pude contenerme saque mi lengua acariciando su botón de placer que estaba muy hinchado y enrojecido parecía un camarón.
Así estuvimos un rato dándonos placer mutuamente los gemidos se oían geniales a pesar de tratar de no hacer mucho ruido para que el resto de los integrantes de la familia se percataran de la situación en la que estábamos, así alcanzamos varios orgasmos hasta caer rendidas una al lado de la otra, con las piernas temblando debido a la intensidad causada por lo ocurrido.
Quedamos así por un buen rato sin decir una palabra hasta que sentí unos labios sobre los míos y cuyo beso correspondí encantada que hasta este punto no había probado y me encanto, Martha se levantó y me dijo –me voy a mi cama nena– yo la tome de un brazo y la atraje hacia mí y le di otro beso y le dije duerme a mi lado.
Así amanecimos abrazadas y desnudas al despertarnos eran alrededor de las 9:00am, ella me miro con una sonrisa y le pregunte que si había tenido experiencia con otras mujeres ya que parecía experta realizando sexo oral a lo que ella respondió.
– Si ya tuve varias experiencias con una amiga de la universidad llamada Sara, y por eso había aprendido algunas cositas –
Quede con la boca abierta y le conteste que jamás me hubiera imaginado eso pero me encanto lo que paso y de ahora en adelante si ella quería tocarse que lo hiciera sin pena y si necesitaba ayuda que contara conmigo.
– ¿De verdad? Lo tendré en cuenta hermanita –
Se abalanzó sobre mí me dio un abrazo y nos dimos un tierno y cortito beso en los labios, nos levantamos vestimos y salimos hacia la sala donde nos encontramos a nuestra madre que se dirigía a la cocina para preparar el desayuno, ese día era viernes por lo que nos preguntó.
– ¿Que podríamos hacer hoy para entretenernos? –
– Podríamos pedir algunas bebidas por delivery y así no salimos de casa y hacer algunos aperitivos para compartir todos en casa – Le dije.
– Si me parece muy buena idea hermanita, ¿Qué dices mama?–
– Me gusta tu idea, así compartimos mientras tomamos unos traguitos y comemos algo – Martha y yo nos quedamos mirando con cara de, “no puedo creer que accediera”
En el transcurso de la mañana organizamos y compramos en línea las bebidas para esa noche, pedimos unas cervezas y vino tinto, sumado a varios aperitivos. Nos reunimos todos en el living al final de la tarde, ya que era una tarde calurosa todos estábamos con vestimenta cómoda.
Martha, Isa y yo teníamos puestos shorts cortito y pegaditos al cuerpo dejando poco a la imaginación, también llevábamos puestas blusitas de tiros bastante frescas. Los chicos también estaban bastante ligeros de ropa Daniel llevaba puesto un pantalón deportivo de tela bastante fresca con una franela de algodón, mi primo Sergio tenia puesto un short color n***o y una franelilla blanca, mi tío Tomas iba con unos blue jeans y una camisa tipo guayabera color azul.
Carmen iba con unas licras color n***o que marcaba su gran trasero y una y una blusa de tiros bastante escotada que dejaba a la vista parte de sus grandes pechos, por su parte Rubén llevaba puesto un jean n***o y una franela de algodón bastante fresca.
– Bueno ya estamos todos acá, no nos reunimos para vernos las caras – Dijo Daniel con ánimo de ser gracioso y repartiéndonos unas cervezas, Agarramos cada uno las botellas de cerveza, que estaban en su punto – ¡Bien frías! –
Hablamos de todo un poco, los jóvenes contamos anécdotas de la universidad, Nuestros padres de trabajo y cuando eran jóvenes. Al rato de estar tomando y hablando mi primo Daniel, se levantó a buscar otra ronda de cervezas y al repartirlas coloco música bailable, esto cambio un poco el ambiente y enseguida Sergio se levantó y saco a bailar a Martha, Rubén hizo lo mismo con Carmen y Daniel conmigo, el tío Tomas sacó a la tía Gaby.
así pasamos un buen rato de estar todos bailando note algo duro que me rozaba la pierna, al notar el bulto en la entrepierna de mi primo ganando tamaño al estar pegando a mí, no le di importancia ya que con el movimiento del baile pensé que era algo normal.
Entre baile y cervezas fuimos cambiando parejas de esta manera a todos nos tocó a bailar con cada integrante de la familia, ya después de varias cervezas la tía Gaby, Isa, Martha, Daniel y Sergio se notabas bastante tomados. Haciendo los bailes con un toque más osados pegando más sus cuerpos. Rubén, Carmen, Tomas y yo si tenemos un poco más resistencia con la bebida, al pasar ya algún tiempo bailando Carmen dejo a su pareja de baile que en ese momento era mi primo Sergio, se dirigió a la cocina y al regresar al living notamos que traía una bandeja con aperitivos para picar.
– Chicos hagan una pausa ya las cervezas están haciendo efecto coman algo –
Todos reímos y nos acercamos a la mesa que hacia juego con los muebles cada quien nos sentamos alrededor de la misma y así comiendo un poco sin dejar de ingerir las bebidas, estuvimos un rato hablando y comenzó a sonar regueton.
Todos los chicos nos levantamos a bailar y ya con este género musical y las bebidas haciendo efecto en nuestros sistemas, en los bailes habían más roce entre todos también animamos a nuestros padres que se unieran a nosotros los cuales se levantaron riendo, pero accedieron a acompañarnos.
Estuvimos bailando, bromeando y tomando durante largo rato, hasta entrada la madrugada, poco a poco se fueron acostando todos. Al encontrarme en la habitación a solas con Martha, ella se estaba quitando la ropa para acostarse, yo quede embobada viéndola y al quedar desnuda no le di tiempo de vestirse y me abalance sobre ella besándola en los labios, ella me rodeo con sus brazos y caímos sobre la cama nuestras manos recorrían toda la extensión de nuestros cuerpos acariciando cada rincón.
– No puedo creer lo que estoy haciendo – pensé mientras la besaba. La verdad es que me gustó más de lo que pensé nuestro encuentro de anoche y, aunque sé que esto no está bien, no me pude resistir, descubrí una parte de mí que no sabía que existía y que me encanta, por lo que pienso explorar esta aventura lo más que sea posible, aunque quizás más adelante pueda arrepentirme de las consecuencias.
Martha me fue quitando la ropa mientras me besaba, fue bajando lamiendo y dando pequeños besos en mi cuello, eso se sentía genial mi nivel de excitación iba en aumento, mi hermanita era toda una experta, subía mordía y lamia mis orejas cosa que producía un cosquilleo delicioso en mi entrepierna, luego continuo bajando y se entretuvo en mis pecho, mordiendo sutilmente, lamiendo y besando, esta chica me estaba volviendo loca de placer mientras con una de sus manos acariciaba mi sexo que ya en este punto estaba muy mojado.
Continúo con sus caricias y besos bajando hasta llegar a mi sexo donde sentí cuando introdujo su lengua y comenzó un movimiento delicioso sin olvidarse de mi botoncito de deseo.
– Hermanita, estas divina, estaba deseando probar tus juguitos nuevamente –
– Sigue así nena lo haces riquísimo no pares –
Continuó practicándome un sexo oral increíble, estaba extasiada con la forma como movía su lengua e incluso introducía unos deditos dentro de mí, con la otra mano acariciaba y pellizcaba mis pechos. Así estuvo un rato produciéndome varios orgasmos, ya pasado un rato sentimos que la puerta de la habitación luego de escuchar un golpe.
Ambas quedamos inmóviles, yo con las piernas abiertas y Martha metida entre ellas con los ojos abiertos como platos, cuando entro una figura masculina, era mi primo Sergio, yo le hable en tono serio pero ahogando el grito
– ¡¿QUE ESTAS HACIENDO AQUÍ SERGIO?!” –
Note algo de tamaño considerable que se marcaba a través de un short que usaba de pijama que era de tela bastante suave y por lo que se veía no llevaba ropa interior y no llevaba camiseta dejando a la vista sus músculos definidos. Obviamente la situación me disparo la calentura.
– Bueno Annie están haciendo bastante ruido, me dio curiosidad y estaba escuchando que pasaba, cuando tropecé y bueno, vi que la puerta no estaba cerrada completamente, entonces abrí. Pero tranquilas todos están dormidos yo solo me pare a buscar agua y las escuche.
– ¡¿Y qué estás haciendo ahí parado que no sales de nuestro cuarto?! – Reclamé
– Bueno por lo visto necesitan ayuda y yo tengo la herramienta perfecta para cumplir con ese objetivo, Además sería un sueño, ustedes me han gustado siempre y verlas de esta manera me tiene como lo habrán notado muy excitado –
– No lo puedo creer, esto parece sacado de una película de esas triple “X” para adultos – pienso. Parece mentira lo lejos que ha llegado esta complicidad entre nosotras, ahora hasta Sergio está involucrado. Lo peor del caso es que con lo rico que se ve su paquete escondido en su pantalón, poca cordura que me quedaba se está yendo.
– Bueno Annie pero déjalo que se una a nosotras vamos a ver qué tanta resistencia tiene nuestro primito y si puede con las dos– dice Martha y una fuerte corriente azota mi conchita.
Me quedé un momento en silencio, sin saber que decir, me impresiona lo poco que conocía a mi hermanita, quien es capaz de hacerme una propuesta tan desquiciada pero divina al mismo tiempo, Aunque a decir verdad la elevada excitación y al alcohol que llevaba en mi organismo, se hicieron cargo de responder por mí.
– ¡Está bien hermanita que se una a nosotros además también tengo ganas de comerme una buena pija y por lo que se ve este pibe tiene una de buen tamaño! –
– Vamos a gozar en grande señoritas…