Capítulo 46 Veo en sus ojos el momento exacto en el que claudica ante lo que tanto ella como yo no podemos evitar, su cuerpo se relaja contra el mío y me besa con parsimonia, la dejo. Quiero que sienta que tiene el control, no es mi intención que se asuste y se aleje de mí, profundiza el beso y aprovecho ese momento para poner mis manos en sus caderas y disfrutar del contacto total entre su cuerpo y el mío, nada ha cambiado, ella es justo como la recordaba, sabe justo igual que antes. De pronto se aleja y muerdo mi labio para controlar los deseos de atraparla de nuevo entre mis brazos – Me parece que es mejor que me vaya por ahora – dice pausadamente – me refiero a que mañana hablamos – rectifica para que yo no piense que se refiere a la situación, aunque yo estaría feliz si decidiera re

