Aurora Sentía que la cabeza estaba a punto de explotarme. Al despertar me percate de que me encontraba en una de las habitaciones del hotel con Mariana y aquél sujeto a mi lado. No podía creer lo que había presenciado, él no podía estar aquí, pero estaba segura de que él. No podía estar tan equivocada. Era extraño porque ese no era el tono de sus ojos. El Alacrán tenía los ojos verdes intensos; en cambio, Iván tenía los ojos grises, del mismo tono que Ian. Pero si no era él, podría ser su gemelo porque era idéntico a él. También me miraba como si deseara matarme como lo hacia el Alacrán. —Mi amor al fin despiertas — Pronuncio Mariana mientras se acerca a mí — Te desmayaste, Aurora. —¿Dónde está Ian?— Inqueri aterrada, no quería imaginar que ese hombre lo haya lastimado.— ¿Donde está

