Señora, –¡Eres la misma imagen de tú madre!–(sorprendida)
Sommer, –Buenos días señora, ¿Quién es usted?–(pensativa)
Señora, –Buenos días niña, soy Mary, tú tia abuela por parte de tu madre y tio—
—Hable con tu tío Rogelio, sobre tu hermano Pablo—
—La operación funciono y estará mejor, y que a partir de hoy te irás a vivir conmigo–
Sommer, –Estoy de acuerdo en irme, disculpa tía, y mi hermano Pablo, ¿Dónde irá él?–
(Sommer) Observo a la señora Mary, que está al lado de la escalera y pienso que seguro, ella no querrá a mi hermano.
Tia Mary, –Cuando despierte y se recupere también irá conmigo—
Sommer, —Pero si me voy, mi hermano puede venir aquí—
Tia Mary, —No creo, sabes al principio tu tío no quería que viniera a mi lado—
—Se había puesto terco, pero accedió a que vinieras conmigo, ya él no tiene tiempo para cuidar niños–
Sommer, –Entiendo, esta bien tia–
Tia Mary, –Quieres preguntar más, o irás a alistar tus cosas ahora—
Sommer, —Esta bien, si es mejor, iré a hacerlo ahora—
(Sommer) Al subir los escalones, llego a la habitación, me dirijo a los cajones para sacar mis prendas y me preguntó sobre ella, ¿Porqué está vestida de n***o?, ¿Qué le habrá pasado?.
Así guarde uno tras otro en la maleta, mis pertenencias aunque este cuarto, me trae malos ratos en estos días.
No me percaté cuando ha entrado Matías a la habitación, quedado atrás de mi, hasta que siento sus manos en mi cintura, y cuando se apoyo en mi, sintiendo su respiración.
Matías, –No quiero que te vayas de aqui–(triste)
Sommer, –¿Qué haces aquí?, es lo mejor irme–(asustada)
Matías, –Solo porque la abuela perdió a su único hijo y a su nuera, es injusto que te lleve ella—
—Yo te amo no puedo dejarte ir, Sommer, ¿Porqué no lo entiendes?, ni ellos lo entienden—
—Yo te amo hasta que le dije a mi papá lo que te hice, y se enojo, y me golpeó–
(Sommer) Al voltear veo a Matías con moretones en la cara, se merecía más, pero no me alegro solo pienso que voy estar bien lejos de él.
Aunque lo observo hasta que me abraza, me besa no ya tan brusco, como las anteriores.
Matías, –Perdóname no quise hacerte esto, pero me gano las ganas absurdas–
Sommer, –Tal vez algún tiempo, te perdone Matías, solo ahora te odio–
Matías, —Si entiendo, Sommer espero que me perdones—(triste)
Ya lista salgo de la habitación sin decir más, cosa que Matías no me impidió irme del cuarto, al bajar las escaleras con la maleta, veo a tio Rogelio y tia Lula parados cerca a la escalera, con tía Mary.
Sommer, —Buenos días tíos, yo ya estoy
lista para irme—
Tío Rogelio, —Buenos días mi niña, Sommer espero que nos visite algún dia–
Se me acerca tía Lula para acariciarme el rostro y me abraza muy fuerte.
Tia Lula, –Buenos días mi pequeña, lamento mucho que paso, solo olvida mi niña–(esta llorando)
Sommer, –No se preocupe, vendré a verlos a los tres–
Tia Mary, –¡Vámonos Sommer!, y Rogelio tiene que educar bien a Matías, ya es un joven mayor–
Tío Rogelio, –Si tía lo haré, nos vemos–
Tía Mary, –Cuidate hijo, y Lula espero que todo se resuelva–
Lula, —No te preocupes, tía Mary todo cambiará—
—Y vamos a conversar más seguido, hasta luego Sommer—(apenada)
Sommer, —¡Muchas gracias!—(se fue de la casa)
(Sommer) Al salir de aquella casa, solo me quedo parada algunos minutos, aunque no todo fue malo aqui, levanto la vista hacia el cuarto, ver la ventana donde estuve aún ahí sigue Matías.
Subo al carro al lado de mi tía Mary, es lamentable lo que le pasó a su hijo, pero la vida es así, yo también perdí a mis padres y mi hermano sigue luchando para vivir, solo espero dónde me vaya este mejor.
Taxista, —Buenos días, ¿Dónde les llevó?—
Mary, —Buenos días señor, esperemos un rato, por favor—
—¡Sube mi niña!, señor taxista me lleva al distrito de La Molina—
—Yo indico el lugar, por favor solo pido discreción—
Taxista, —Esta bien—
Sommer, —Disculpe tía, solo quería ver el sitio que dejaré—(entra al taxi)
Mary, —Ya estamos lista—
Así manejo rumbo a la residencia de la señora Mary, cada camino que miraba Sommer, tenía sentimientos encontrados.
Al estar cerca de la residencia, veo que son casas hermosas, entramos a un portón con el taxi hacia la casa que es una residencia, es un mansión grande, estamos ya bajados, veo en la entrada a dos personas adultas paradas y juntos está dos niños además también una joven en total son cinco personas.
(horas antes) En la residencia West Rodríguez, ya Daniela había subido hacia las habitaciones, había muebles costosos era como un castillo lleno de lujos.
Sirvienta, —Buenos días señorita—
Daniela, —Esta habitación será mía—
Sirvienta, —Señorita está habitación es para otra persona—
Daniela, —¿Para quién es?—
Tadeo, —Señorita, su abuela ha mandado alistar cuatro habitaciones, para sus nietos y su invitada—
Daniela, —Acaso su invitada es más importante que yo—(enfadada)
Leonardo, —¿Porqué te quejas?, está casa es de nuestra abuela, no de nuestros padres—
Daniela, —Oye tú, basta de hablar pavadas Leonardo, papá se crío aquí—
Tadeo, —Primero me acompañas a ver las habitaciones siguientes, por favor—
Leonardo, —Acaso nuestros padres jamás te han enseñado educación—
Daniela, —Hermano no te voy a responder, está bien vamos—
Cuando salieron de la habitación, había pasado un cuarto de color, aunque no llego verlo, es que la sirvienta de ahí lo cerró rápido.
Al entrar a su habitación asignada, vio que era más hermosa, aunque Daniela es caprichosa y no quiere dar la razón a nadie.
Daniela, —Esta habitación es muy fea—
Leonardo, —Entonces me quedaré aqui—
Gabriel, —Leonardo, mi habitación, hay muchos jueguetes—(muy feliz)
Daniela, —¡Leonardo por favor hermano!, yo me quedaré aquí—
Leonardo, —Esta bien, solo espero que dejes de ser así tan presumida—
Los que estaban acompañando salieron y dejaron a cada uno en sus habitaciones a los nietos de la señora Mary.
Cuando ya están las sirvientas en su labor, a cada una no le gustó todo lo que pasó.
Sirvienta 1, —Esa señorita, es mala, si había visto tiro su cartera al piso—
Sirvienta 2, —Lastima que no estuviera ahí, estaba limpiando todas las habitaciones—
Sirvienta 3, —Yo también te apoye, además casi ve la habitación de la señorita—
Sirvienta 4, —Chicas deje de chismosear, y haga su trabajo—
Las horas pasaban aunque Daniela ya estaba irritada en su habitación, quería ver a su abuela aunque jamás le gustó como nunca la conoció en persona, solo eran llamadas y fotos.
Tadeo, —Señorita ya está llegando la señora Mary, por favor baje a la sala—
—Ya sus hermanos están en la sala, por favor—(se retira y va hacia el pasillo)
(Daniela) Ignoro a Tadeo aunque salió atrás de él y bajo hacia la sala que sus hermanos estaban ya esperando.
Tadeo, —Hola Carlos, has llegado—
Carlos, —Hola Tadeo, ¡Si!, aunque tengo que resolver muchas cosas más—
Daniela, —¿Dónde está la abuela?—
Leonardo, —Daniela deja de comportarse así como una prepotente, hermana—
Daniela, —¡Basta tú!, que te crees—
Carlos, —¡Chicos, por favor!—
Hasta que llegaron, escucharon ingresar un auto que decidieron salir a la entrada de la residencia.
(Daniela) Al salir de la residencia, al llegar se ve que aquella niña sintió celos, porque aquella joven la hacía recordar la foto donde está esa mujer.
(Sommer) Al momento de salir del taxi, dos adultos estaban en la entrada, con dos jóvenes y una jovencita
Mary, —Buenos días a todos, Tadeo paga al taxi, por favor—
Tadeo, —Buenos días señora Mary, iré ahora mismo—
Se acercó y pago el taxi y así se fue el auto aquel.
Los niños, –¡Abuela llegaste!–
Adulto, –Señora buenos días aunque falta poco para la tarde–
Tia Mary, –¡Hola nietos!, y hola Daniela, y gracias por decirme la hora–
Daniela, –Hola abuela, aunque no quise venir, aún tengo 16 años de edad–(molesta)
Tia Mary, –Eres igual a tu padre, ahora dígame cuáles son sus nombres correctamente–
Niño, –Yo me llamo Gabriel West, tengo 5 años ahora–