Capítulo 50

1781 Words

Punto de vista HELENA No había amanecido del todo cuando Helena cruzó la verja de la casa. El aire estaba inmóvil, como si el mundo contuviera la respiración. No tocó el timbre. Sabía que Isadora no dormía mucho últimamente. La puerta del despacho estaba entreabierta, y el olor a perfume caro y papel húmedo flotaba en el ambiente. Isadora estaba allí, impecable como siempre: bata de seda, labios pintados, una copa de vino tinto en la mano. Como si las madrugadas también fueran un escenario. —Sabía que vendrías —dijo sin mirarla, girando apenas el rostro hacia la ventana—. No se encuentra una carta así y se guarda en silencio. Helena avanzó despacio. —Entonces sabías que existía. —Por supuesto. La escribieron para mí. —Isadora apoyó la copa en el escritorio con un sonido seco.—

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD