Erik miraba a las bebés mientras Atenea se bañaba, se habían dormido, se sento en el borde de la cama pensando en esta rara situación, cuanto mas seguiría fingiendo lo que sentia por ella? Estaba sumergido en sus pensamientos hasta que la vio salir, estaba solo con una bata, el pelo mojado que goteaba, ella era su perdición sin duda.
- Yo me voy Atenea - si seguia ahi chau autocontrol.
- Por que haces esto? - pregunto ella confusa
- No lo se, no puedo dejarte sola - respondió Erik sabiendo a lo que ella se refería.
- No esta bien esto! - dijo ella mientras caminaba hacia el living y el tras ella.
- Nada esta bien - dijo el parándose cadi tocando su espalda.
Atenea sentía su aliento en el cuello, parecia que le quemaba. Su cercanía era peligrosa, porque ya había aguantado la evidente atracción por bastante tiempo.
- No hagamos esto Erik - dijo Atenea en un susurro cerrando los ojos tratando de ganar autocontrol.
Erik aspiraba el aroma que emanaba ella y no podía mas con todo eso.
- Es que ya no se que hacer para mantener el control - dijo el acercandose a su cuello y besando su hombro - A quien queremos engañar? - susurro e su oído - Te deseo Atenea - beso su cuello en un movimiento rapido ella lo tomo de la ropa uniendo sus labios a los de el. Fue un beso apasionado lleno de deseo, extrañaban demasiado sentir al otro, las manos de ambos empezaron a viajaran por el cuerpo del otro de una manera desesperada. Mientras ella lo ayudaba a sacarse la remera fueron empujándose quedando Atenea apoyada sobre el respaldo del sillón.
Erik empezó a besarle el cuello bajando por su escote y con cuidado bajaba su bata dejando solo sus pechos a la vista.
- Seguís igual de hermosa -susurro sobre los labios de ella mientras volvía a besarla
- Te necesito Erik- jadeo Atenea mientras el besaba sus pechos - Paso demasiado tiempo - volvió a hablar entre gemidos.
- Lo se, lo se y seguís igual de perfecta - acaricio su cuerpo - Unica! - suspiro mientras seguía disfrutando de ella.
Atenea acaricio su torso detallando el trabajado cuerpo de el.
- Como poder seguir tan sexy te odio - dijo mientras lo besaba.
Erik fue moviendo su mano dentro de la bata sintiendo la humedad que tenia ella, lo que la hizo gemir, empezó a acariciarla y ya no podía dilatarlo más necesita sentirla, ambos lo necesitaban.
- Ya no lo soporto mas - jadeo ella.
- Waaa!!! - el momento se corto con el llendo de una de las bebés.
- Noo - se quejo Atenea
- Tranquila después seguimos - Erik le dio un corto beso se puso la remera y fue a ver a las bebés.
Atenea se cubrió con su bata, con la respiración aun agitada tratando de procesar lo que acababa de pasar.
Estoy loca, pero quiero estar con el, necesito estar con el. Lo extraño, ay me siento tan estupida, lo extraño porque quiero al maldito y sensual padre de mis hijas. Mierda!!
A los pocos minutos Erik volvió después de haber dormido a la bebé de nuevo, al entrar al living sin decir nada tomo a Atenea y aprisionandola contra la pared empezo a besarla haciendo subir la temperatura de sus cuerpo en un segundo.
- No perdamos tiempo si? - propuso el y ella asintió.
Subiendo su pierna a la cintura de Erik mientras lo ayudaba a bajarse los pantalones pudo sentir como entraba en ella de una sola vez haciendo que un gemido ruidoso saliera de su boca a lo que el la cubrió con su mano para que no despertara a la bebes. Empezaron a moverse de manera sincronizada.
- Dios mío como podes estar tan húmeda Atenea! - suspiraba Erik sobre los labios de Atenea.
De los labios de ella solo salían gemidos y jadeos que el callaba con beso, hasta que pudo sentir como contraía sus musculos con ansiedad pegando su cabeza a la pared, ella apreto sus hombros y estallo de placer como hacia tanto tiempo no lo hacia. No pudo resistir demasiado y la lleno con su calidez.
No se separaron al instante, el la abrazo ya que ella había perdido la fuerza, la beso y apoyaron sus frente una con la otra.
- Ya no hay vuelta atrás Atenea - ella suspiro rendida en sus brazos, lo tenia claro, no había vuelta atrás.
- Lo.. lo se - lo beso suavemente - No quiero dejarte mas! - dijo en un momento de debilidad, pero era lo que sentía, después de esto no quedaban dudas.
Con cuidado se separaron y se recostaron en el sofa y ahí se durmieron. Atenea rompió su regla de no dormir con nadie, entregándose a todo lo que sentia.
****
Había pasado una semana desde el encuentro entre Atenea y Erik.
- Erik nadie puede sospechar lo que estamos haciendo. - dijo Atenea mientras vestía a Lilian
- Ya lo se no soy un tarado, apenas que sabemos nosotros lo que pasa no vamos a involucrar a los demas - dijo Erik mientras mecía a Livie en sus brazos.
El era consciente que aunque ambos sentían algo, su extraña relación no estaba definida, tenían que ser cuidadosos ya que ahora la involucrada era Atenea, pero también Livie y Lilian.
- Nadie puede saber por ahora, que me ayudas con ellas si? - aclaro Atenea
- Que difícil fingir que no me querés no?- decía Erik hablándole con vos aniñada a Livie.
- Sos un tonto! - dijo Atenea y empezaron a reírse. - Deci que no hablan sino Delatado al instante.
- Cambiaste mucho - dijo el mirandola fijamente
- Yo? sigo igual - el negó
- Jamas hubiéramos llevado este tipo de relación no relación, pero me gusta - el corazon de Atenea estaba hablandado, no sabia si era el echo de lo bien que se sentía con el, lo lindo que era verlo con las gemelas o ese amor que estaba tratando de guardar en lo profundo d su ser y no podía.
- No me provoques que mi antigua yo sigue intacta lista para salir - empezaron a reirse a carcajadas.
- Entonces tenemos que odiarnos como siempre no? - pregunto Erik
- Exacto! - Atenea acomodado a Lilian en su sillita - Podrías devolverme a mi hija? mira si se le pega lo molesta!- dijo Atenea guiñandole un ojo.
- Para molesta ya te tienen a vos! - ella levanto un pulgar agarrando a Livie.
- No me rompas las bolas Erik nadie pidió tu presencia ni opinión - Erik se acerco muy pegado a ella
- Si mejor me voy porque nunca se va a poder llevar una conversacion civilizada con vos! - dije el sobre sus labios mientras la besaba
- Que bien se nos da pelear no? - decreto ella sonriendo sin separar sus bocas.
- Como todo lo que hacemos, se nos da muy bien - volvio a besarla
- Ey nos van a ver las pequeñas - susurro Atenea.
- Es verdad no queremos dañar su mente, me voy a preparar y nos vemos allá.
---
- Hola Familia! - Atenea entró a la casa de su madrina
- Ay mis amores!! - se acercaron Liza y Emilia a buscar a las bebés
- Ya veo que me cambiaron! - dijo Atenea mirando como apenas la registraron
- Que van a preferir a unos inocentes bebés o a una fastidiosa persona como vos! - comento Erik apareciendo por la puerta
- Y yo creyendo que mi vida iba a ir en paz!! - dijo ella revoleando lo ojos
- Yo no le quito paz a tu vida, deja de inventar cosas? - replica Erik
- No entiendo por que venís nadie te soporta! solo vas a contagiarle lo idiota a mis bebés- dijo caminando hacia la sala para saludar a todos.
- Ustedes se van a odiar hasta el fin de lo días? - comenta Susan que estaba sentada en la mesa.
Ambos se encogieron de hombros, todo iba a la perfección, nadie sospechaba nada y ellos podían seguir con es extraña relación de sexo y ayuda sin que nadie cuestionara nada.
***
Las semanas pasaban y mientras Erik pasaba mas tiempo con las gemelas se encariñaba mas, eran muy tiernas, lo adoraban, si bien había muchas cosas que solo sabia hacer Atenea, el era un buen ayudante. Por otro lado el amor hacia Atenea crecía cada vez mas y mas seguro estaba de querer estar con ella en una relación de verdad. ¿Pero y sus hijas? Eso no era un problema para el las aceptaría como si fueran suyas, no le importaba que no llevaran su sangre. El las quería al igual que a su mamá.
Atenea por su parte no podía seguir ocultando lo que sentia, si bien no se animaba a una relación seria, su secreto la perturbaba.
A este punto dejaron ver a los demas que Erik la estaba ayudando, pero nada mas, para todos solo le brindaba su ayuda al vivir como vecinos, pero lo de su romance no lo habían revelado ya que ella no estaba muy segura de eso.
Erik se amigo con Mila, en fin ellos siempre fueron buenos amigos, inclusive Atenea genero una gran química con ella, podríamos decir que son amigas.
Llegaron a tan punto de generar un grupo de amigos en donde estaban ellos dos, Susan, Mila y Valentín que es un raro amigo de Mila, pero resulto copado y fue incluido en el grupo.
Tenían planeado un viaje a las vegas para el cumpleaños de Mila y eso era un excelente plan, Atenea quería divertirse aunque Erik a este altura quería hablar con Atenea de una relación formal.
Las gemelas estaban con Emilia y Liza ya que al siguiente día viajaban a Las Vegas.
- Atenea podemos hablar de algo? - propuso Erik mientras Atenea guardaba unas cosas en su maleta.
- Mmm? - Erik la tomo de las manos sentandola en la cama lo que la hizo preocuparse ya que era una actitud rara.
- No me mires así Atenea, quiero que hablemos de algo importante - los ojos de ella mostraban confusión. - Ya hace 2 meses que estamos con esto, si lo se, soy bastante tonto por llevar la cuenta- No era tonto porque ella tambien llevaba la cuenta- Pero no quiero seguir fingiendo si esto tiene que ser quiero saberlo, no quiero que salgas huyendo pero esto es lo que siento - ella trago saliva de los nervios se imaginaba lo que se venía y no le molestaba precisamente en otro momento de su vida habría salido corriendo pero no era el caso - Atenea yo te amo! - ella lo miro fijo - Corrección las amo Atenea a vos a Livie y a Lilian, se que odias los compromisos y las relaciones, pero quiero que me des la oportunidad de hacerte feliz, lo se, soy consciente que ellas no son mías, pero no me importa, se que ellas me adoran, solo falta que vos quieras que intentemos algo serio - Atenea tenia las palabras atoradas - Lo que piensen todos no me importa, hace mucho que pasan cosas entre nosotros, no quiero fingir mas, necesito saber si sentimos lo mismo, si vos querés que nos demos una chance ! - Ella lo miro sin saber que decir, tomo una reparación profunda.
- Yo.... yo Erik, quiero pero.... necesito pensarlo si? es difícil esto para mi, espero que lo entiendas, no estoy diciendo que no! solo necesito pensar! Cuando volvamos te doy una respuesta! - El la miro dudoso pero esa respuesta era mejor que un no rotundo.
- Entonces en el viaje nadie puede saber lo nuestro? - ella asintio
- Aunque creo que ellos ya sospechan! - Erik suspiro. - Cuando volvamos voy a tener una respuesta - ella sonrió pero internamente estaba sufriendo, ella le estaba mintiendo y aun así el aceptaba a sus hijas sin saber que realmente eran de ambos, eso la hacia sentir mal, porque se había dado cuenta que el es un hombre maravilloso y eso solo hacia que lo amara mas, pero a la vez que se sintiera mal por ocultarle la verdad.
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- Así que Susan va a traer a un novio nuevo? - preguntó Erik mientras estaban junto a Mila, Valentin y Atenea esperando en la pista junto al avión privado.
- Si así parece! raro pero Susan no lo presentaría si no es serio - dijo Atenea
- Aparte se la ve mas féliz, debe ser difícil divorciarse, al menos encontró en alguien felicidad - acotó Mila
- Es mi amigo lo conozco y el la quiere bien! - Valentín agrego
- Bueno ya esperemos conocerlo y si Susan es feliz todos somos felices!¡ - dijo Erik cerrando el tema.
Justo vieron llegar a Susan con su nuevo novio que se llama Martín, es el mismo que aquella vez los interceptó a Erik y Mila, claro que lo reconocieron pero quedo todo aclarado cuando explicó que fue un mal entendido, por otro lado Atenea lo conocia de la vez que Susan la busco en el aeropuerto, el muy listo adivino que las gemelas eran hijas de Erik. Aunque no hizo nada lo cual ella agradecía y volvía a recordarle mantener la discreción.
Ella tenia un plan, quería aceptar la propuesta de Erik, pero diciéndole la verdad. El alcohol seria su gran aliado para agarra confianza.
Al subir el avión empezaron a tomar bebidas de todo tipo, poco a poco el alcohol iba haciendo efecto, solo que no lo suficiente para decirle la verdad.
- Erik - dijo Atenea acercandose a el - Nadie nos esta prestando atención- Dijo ella en su oído.
- Puedo besarte entonces? - dijo Erik
- Si, podemos hacer algo en algún lugar mas oculto - ella sonrió con picardia.
- Sos todo lo que esta bien sabias? - ella asintio mordiéndose el labio. - Vamos! - la guio así el baño del avión y como si nunca hubieran tenido sexo liberaron toda la excitación que llevaban con ellos.
Al salir disimularon cada uno por su parte y nadie dijo nada, aunque quizás fue el alcohol ya que todos estaban tomados.
Al llegar al hotel primero hubo discusiones con el tema habitacion y quien compartía con quién, terminaron quedando en habitaciones separadas pero se verían en el bar.
Cuando salieron para ir al bar se encontraron en el pasillo y Atenea llevaba una ropa muy reveladora, minifalda negra, una remera con tirantes de cadenas que solo le cubría los pechos y un poco el abdomen, la espalda totalmente descubierta acompañando el look con una botas hasta la rodilla.
- No te parece demasiado? - dijo Erik sin pensar cuando la vio
- No estoy linda? acaso te vas a poner celoso? - camino Atenea a su lado y el la siguió refunfuñando.
Estaban un poco afectados por el alcohol que habían tomado, cuando bajaron al bar antes de ir a la mesa donde comerían todos juntos Erik la aparto a una esquina.
- Atenea no estas equivocada, soy celoso la verdad y esa ropa.. - ella lo interrumpió
- Solo vos me la vas a sacar si? no me gustan los celos Okey? disfruta la vista y ya! - dijo ella con superioridad.
Erik la atrajo pegandola a el.
- Te juro que me volves completamente loco en todos los sentidos- la beso con intensidad - Mejor vamos porque no te va a durar nada esa ropa puesta! - ella lanzo una risita y camino con toda esa sensualidad que emanaba.
Comieron, bailaron, tomaron muchísimo, se besaron sin importar que todos los vieran y cuando estaban tan borrachos que no quisieron darles mas tragos entre besos y manoseo llegaron a la habitación donde cayeron en la cama mientras la ropa volaba por todos lados.
- No te imaginas cuanto me excitas Atenea! - Erik acariciaba cada parte de su cuerpo con desespero, ella gemía y correspondía sus caricias con las mismas ansias.
- Te amo Erik- soltó ella, si bien estaba borracha era lo que sentia. Esas palabras solo hizo que los besos fueran mas y mas intensos hasta que unieron sus cuerpo dejándose llevar por la lujuria, moviéndose sincronizadamente mientras el choque de sus cuerpos y los gemidos de placer invadían la habitación, se entregaron completamente hasta que el cansancio les gano y se durmieron uno junto al otro, unidos por el mismo sentimiento el amor. Lo que Erik y Atenea no pensaron es que eso fue la calma antes de la tormenta porque al dia siguiente todo explotaría.
Atenea fue la primera en despertar y sabia que hoy era el momento, recordaba perfectamente el Te amo que había dicho la noche anterior, ella quería aceptar la propuesta que el le hizo pero debía hacer algo, hoy lo haría.
Mientras lo observaba despertar, sabia que tenia que tomar la decisión mas difícil de su vida.
- Buenos dias preciosa! - dijo Erik mientras la besaba tiernamente y acariciaba sus mejillas.
- Buenos días! - dijo ella acariciando su pelo.
- Podria despertar cada dia así! - dijo el mirandola a los ojos, sus hermoso ojos entre verde y grises brillaban mientras la miraba contemplando su belleza al despertar.
- Erik quiero que hablemos de algo importante! - dijo ella apretando los labios, sentía que el estómago le dolía de los nervios.
- Que paso? - dijo Erik algo preocupado por la seriedad de Atenea.
- Quiero hablar de tu propuesta - el se acomodo para mirarla, quedaron sentados viéndose a los ojos.
- Ya tenés una respuesta? - dijo ilusionado, ella asintio.
- Erik, quiero intentarlo, quiero que lo hagamos - el no la dejo terminar y empezo a besarla emocionado, pero ella lo frenó. - Pero sin mentiras! - dijo seria, Erik frunció el seño
- Que pasa Atenea? - el sonaba preocupado
- Quiero que me dejes hablar sin interrumpirme si? - el asintio prestándole total atención. - Hay algo que tendria que haberte dicho hace mucho- hizo una pausa - Cuando yo me fui a Australia.... - volvio a tomar aire - Cuando yo me fui, me lleve conmigo algo, algo que no era solo mío - Erik se veía confundido pero la dejo hablar - Se que no tenia derecho a a hacerlo pero tenia miedo, estaba asustada y no quería aceptar lo que sentia por vos - Atenea trago saliva - Me lleve un pedazo de vos conmigo o dos mejor dicho, ellas eran tu derecho también, no tendria que habertelas ocultado, pero sabia que si me quedaba lo que sentia iba a explotar en mi cara y no estaba lista. - Erik la miraba tratando de entender - Yo no quería privarte de nada, no quería que ellas no estuvieran con su papá, pero fui egoísta - la cara de Erik empezó a cambiar sus pupilas se dilataron - Quiero que si vamos a hacer las cosas bien sepas que ellas son tus hijas, que yo me fui porque estaba embarazada Erik.
El se empezo a alejar se ella, su rostro mostraba enojo decepción.
- No me mires así porfavor! Yo te amo y ya te amaba antes, estaba asustada no supe que hacer y ... - el la interrumpio.
- Y ME MENTISTE? ME OCULTASTE A MIS HIJAS? ME PRIVASTE DE ELLAS? ACASO ESTAS LOCA? QUE ESTABAS PENSANDO ATENEA? TE LO PREGUNTÉ Y ME LO NEGASTE EN LA CARA!!! ME VISTE LA CARA DE PELOTUDO!!! - estaba enojado, su mirada mostraba rabia, ella trato de acercarse pero el la rechazó mientras empezó a vestirse y armar su maleta.
- Erik por favor hablemos esto - el la miro lleno de ira y con los ojos llenos de lagrimas
- ATENEA SON MIS HIJAS!! COMO PUDISTE? COMO ME HICISTE ESTO? TODO ESTE TIEMPO QUE ESTABA CON ELLAS - su voz se quebró y lagrimas caían por sus mejillas - TE JURO QUE NO TE ENTIENDO, ELLAS.... ELLAS SON MIS BEBÉS... ATENEA!!! COMO NO PENSASTE EN MI? SOS UNA EGOISTA SOLO PENSAS EN VOS! - gritaba a la vez que lloraba de rabia - SOS UNA BASURA! - la tomo de los hombros - ELLAS NOS MIS HIJAS ATENEA! COMO PUDISTE!! - con esa ira y enojo agarro su maleta después de vestirse dirigiéndose a la salida
- Erik yo te amo, te amo mas que a nada, si! soy una egoista pero te lo estoy contando ahora porque quiero hacer las cosas bien! - el se giro a verla, Atenea lloraba por todo lo que estaba pasando.
- ME LO TENDRIAS QUE HABER DICHO CUANDO TE LO PREGUNTE!! PORQUE TE LO PREGUNTE ATENEA!! - se froto la cara con las manos secando las lagrimas - ESTO NO TIENE JUSTIFICACIÓN - sentenció furioso y salió de la habitación, Atenea se colocó su ropa rápidamente para salir atrás de el descalza.
- ERIK!! ERIK!! - le grito Atenea mientras trataba de alcanzarlo, cuando lo hizo lo agarró del brazo- Erik para! - el se safa mirandola con odio
- Déjame Atenea, no quiero verte no a vos, no te entiendo de verdad!! - niega y en sus ojos se ve furia y decepción- Sos una mierda!! - dijo alejandose.
Atenea no podía hacer nada, vio a su alrededor todos miraban, bufo y corrió a la habitación.
Al entrar empezó a llorar, nunca habia llorado tanto, no paso nada de tiempo hasta que Mila y Susan entraron a la habitación confundidas.
- Nea! que paso? - dijo Susan.
- Lo arruine, lo perdí! - dijo entre lagrimas - Nunca tendría que haber ocultado que eran sus hijas!
- A la mierda! - dijo Mila sorprendida
- Me odia! - lloraba Atenea, Susan y Mila la abrazaron sin decir nada, esto era demasiado.
Trataron de consolarla mientras lidiaban con el shock de la noticia, Erik habia vuelto solo y Atenea volvio con todos en el avión con un ambiente tenso, sabia que al llegar le esperaba lo peor.
**
Erik llego, bajo del avión y fue a buscar a sus hijas, estaba tan abrumado, pero ellas eran inocentes.
Entro a la casa de sus padre y vio su mamá Liza junto a su madrina Emilia jugando con las bebés.
Sus ojos se llenaron de lagrimas.
- Erik! que paso? - dijo Liza acercandose a el - Hijo! - Erik se quebró mientras se sento en la alfombra donde jugaban Livie y Lilian, ellas los vieron y balbucearon a la vez que le estiraron los brazos, el las sentó en su regazo, una en cada lado y siguio llorando
- Erik que paso? - volvió a preguntar muy preocupada su mamá - Le paso algo a Atenea? - El la miró sorbiendo por su nariz con los ojos rojo del enojo, el no seria cómplice de eso.
- Además de ocultarme a mis hijas por meses no le paso nada - dijo enojado
Las caras de ambas mujeres eran de shock y sorpresa
- Que decis Erik! - pregunto Emilia
- Eso digo madrina! Atenea y yo tuvimos algo antes de que se fuera a Australia, se quedo embarazada, me lo ocultó y hasta me lo negó en la cara, ellas son mis hijas! - dijo seguro mirando a las gemelas
- Erik que estas diciendo? - Liza no entendia nada
- Lo que escuchaste mamá! Las gemelas son hijas mias y de Atenea, por eso se parecen a Susan! - Nadie dijo nada solo lo observaron mientras las tomo junto a sus cosas - Si Atenea preguntan estan con su papá! - dijo mientras salía
- Erik no podes hacer eso! - dijo Liza
- Ella tampoco tenia derecho a ocultarmelas y lo hizo! no las voy a robar no soy tan enfermo como ella, solo van a pasar tiempo conmigo nada mas.
Nadie objeto y el las llevo a su casa, en fin vivian al lado se Atenea.
**
Atenea llego apresurada a buscar a sus hijas y se encontró con un gran problema.
Al entrar lo primero fue una cachetada de su mamá.
- Como pudiste hacer algo así, sabiendo como es Erik, ni que fuera una mala persona, le ocultaste a sus hijas! - Atenea se sostenía la mejilla
- Donde están? - Pregunto
- Con su papá! - Respondio Emilia, por otro lado Liza se veía decepcionada
- Nea, Erik es un buen hombre, que te hizo pensar que no seria merecedor de sus hijas? - esto era un caos Atenea no quería lidiar con eso.
- Esto lo voy a arreglar con el! - salió sin dejar hablar a nadie mas.
Se fue a su casa y golpeó el departamento de Erik.
- Que es lo que querés? - respondió el abriendo la puerta
- Vengo a buscar a mis hijas, por favor Erik no hagamos esto! - dijo Atenea suplicando.
Todos lo que conocen a Atenea jamas creerían que se invirtieran los papeles así.
Erik estaba demasiado decepcionado, lo que siempre había querido es que su amor fuera correspondido, pero cuando eso llegaba era acompañado de esto, decepción y traición.
- Nuestras hijas dirás! - reclamo Erik
- Si nuestras hijas - dijo ella agachando la cabeza para que no viera sus lagrimas - Erik no quiero que hagamos esto, por favor! - seco sus lagrimas y lo miro
- Que cosa? armar un régimen de visita para mi? porque merezco verlas o no? - Atenea suspiro
- Si obvio que si - suspiro - No te voy a negar nada solo que quiero que me entiendas que ... - el la interrumpió.
- Yo prefiero tenerlas a la tarde y noche porque trabajo durante el dia, vivimos al lado así que cuando haya que alimentarlas te aviso, conozco bien sus rutinas para dormir!! - dijo serio sin mas
- Erik! - replico ella
- Alguna objeción? - ella negó - Nuestro trato sera solo con respecto a ellas! - la miro enojado - Cuando despierten te las alcanzo, quiero estar con ellas un rato mas esta bien? - ella asintió aguantando las ganas de llorar
- Esta bien - dijo con la voz quebrada y el le cerro la puerta en la cara.
Esto era de esperarse su egoísmo le hizo perder algo que ella amaba, algo que creyó tendría de manera incondicional y eso era el amor de Erik.
La siguientes semanas fue así, no podía cruzar dos palabras con Erik ya que el era cortante y se limitaba a hablar solo de las bebés. Atenea no encontraba forma de acercarse no había flexibilidad.
Inclusive un dia las gemelas estaban fastidiosas y Erik prefirió llamar a Mila y Valentín porque no quería compartir tiempo con ella.
Lo que no sabia es que la oportunidad de compartir tiempo con el se presentaría de una manera poco grata.
Hoy ella se quedaba con las gemelas a la noche porque decidieron que una noche y una noche. Eran las 12 de la noche cuando Atenea notó que las gemelas estaban decaidas, le tomo la temperatura y era alta, empezó a desesperarse cuando quiso darles el jarabe para la fiebre y lo escupían. Las horas pasaron y la fiebre no les bajaba, empezó a preocuparse al punto de llorar por la impotencia, tenia que avisarle, en fin eran sus hijas también, aunque el no quisiera verla.
Se acerco a su puerta y golpeo varias veces hasta que aprecio con cara de dormido.
- Que pas.. - se detuvo al ver a Atenea con los ojos rojos de tanto llorar
Erik aunque seguía enojado, no podía negar todo lo que seguía sintiendo por ella.
- Erik tienen fiebre no les baja, no puedo hacer que tomen el jarabe y no se que hacer - a este punto ella ya lloraba de nuevo - es mi culpa algo hice mal!! - el salió y la llevo hasta su departamento para ver a las gemelas.
- Haber pasame el termómetro y el jarabe. - Erik se puso a atender a las bebés y al cabo de una hora ya la fiebre empezó a bajar.
- Están tan tranquilas, ellas no son así, soy una mala madre, ni siquiera puedo cuidarlas bien, hago todo mal, todo mal, - negaba Atenea mientras lloraba
- Desde cuando vos no tenes confianza en vos? Atenea los chicos se enferman no es culpa de nadie. - dije Erik mirandola a los ojos, el podía ver la tristeza en los ojos de ella.
- Ya no soy la misma Erik, cometí muchos errores no quiero seguir cometiendolos, pero es tarde lo se - dijo resignada.
- Nunca es tarde Atenea! - Erik la miro dejando su enojo a un lado por un momento - Por que no me lo dijiste? - preguntó
- Tenia miedo, porque me estaba enamorando de vos! - dijo ella con la cabeza agacha.
- Y lo evitaste? - pregunto el
- No - ella levanto su mirada
- Te das cuenta que fue en vano? - dijo con una media sonrisa
- Si lo se, podríamos haber disfrutado de ellas juntos - dijo resignada
- Podemos - ella lo miro extrañada- Si podemos, bueno sigo enojado no digo que no, pero vos tendrás que lidiar con el trabajo de sacarme el enojo - ella sonrió- A menos que.. - ella lo interrumpio
- A menos que nada - se acercó a a el - Yo prometo sacarte el enojo - lo tomo de las mejillas - Yo te amo! - dijo convencida
- Y yo también aunque seas una mentirosa! - la beso - no le digas a nadie quiero esperar para que no piensen que soy debil - se miraron y se empezaron a reír.
Hay cosas que no se pueden evitar