Narras tú: Últimamente Michael ha estado un poco distante conmigo y no quiero pensar que es por lo del "casi beso". No quiero que las cosas cambien entre nosotros y menos por algo que ni siquiera paso. He querido preguntarle varias veces para saber qué le pasa, pero no me atrevo a hacerlo.
Así que espero a que él se decida a decírmelo.
-Los dos solían caminar por los alrededores de Neverland y se ponían a conversar sobre cualquier cosa-
-Ibas tomada de su brazo, mientras caminaban en silencio-
—(Tn) tengo que decirte algo. —Dijo rompiendo con el silencio.
-Tú simplemente lo miraste esperando a que hablara.
—Creo que no deberíamos pasar tanto tiempo juntos.
—Michael, nunca pensé que me presencia te incomodara... pero... sí eso es lo que quieres yo...
Te interrumpe. — ¡No! No es que tu presencia me incomode ni nada de eso.
A mí me encanta estar contigo... —Se puso un poco nervioso—. Quiero decir que me agrada hablar contigo y esas cosas... es solo que... Tú y Matt me caen muy bien y no quiero tener problemas con él...
— ¿Y porque tendrías que tener problemas con él? —Le preguntaste sin entender.
—Pues porque sin querer hace tiempo que escuche una conversación entre ustedes dos... y él es muy celoso...
Lo interrumpes. —Si es celoso ¿Pero que hay con eso?
—Pues es que si ve que pasamos mucho tiempo juntos... Puede malinterpretar todo y, y yo no quiero tener problemas con tu novio.
—Espera... ¿Novio? Pero... ¿Quién te dijo a ti que Matt y yo somos novios?
— ¿Que no lo son? —Pregunto confundido.
— ¡Claro que no! Solo somos amigos.
— ¿En serio?
—¡Sí!... No puedo creer que creyeras eso.
Entonces eso significa que no escuchaste toda la conversación... —Te reíste, lo miraste y le dijiste—. Matt es mi mejor amigo y lo quiero mucho... pero Jamás seriamos novios... —Te reías de solo imaginártelo.
—Vaya, pues es un alivio. —Admitió.
— ¿Y por qué lo dices?
—Porque así podre abrasarte o tomarte de la mano y nadie podrá molestarnos... claro que si tú estás de acuerdo. —Te miro tímido.
—Por mi está bien.
-Él te sonrió, tomo tu mano y siguieron caminando así-
1 semana después
Narras tú: Ayer durante la cena, Michael nos dijo que nos iríamos unos días a las Vegas. Y a mí me pareció una gran idea, así no solo grabaríamos el documental en Neverland, sino que también sería una buena oportunidad para grabar algunas escenas allá en Las Vegas.
-Se hospedaron en un hotel de lujo.
Cuando llegaron les dijeron a ti y a Matt cuales serían sus habitaciones. Ese día, solo se dedicaron a ordenar sus cosas-
Al día siguiente
Comienzo de la grabación
-En la habitación de Michael-
—Esta es tu suite... y debo decir que es muy linda y grande. —Comentaste observando a tu alrededor— Y dime ¿Qué te gusta de Las Vegas?
-Estaban viendo la linda vista que tenía Michael, desde su ventana-
—Pues el entretenimiento... es un sitio muy divertido. —Admitió.
-Y así siguieron durante toda la tarde, tú haciéndole preguntas a Michael tocando temas como sus primeros amores, como era salir de gira con sus hermanos y esas cosas y el respondiendo con toda la sinceridad del mundo-
Al día siguiente
Narras tú: Me levante muy temprano ya que no podía esperar para empezar a grabar, puesto que hoy saldríamos de compras con Michael y estaba segura de que iba hacer muy entretenido.
Inicio de la grabación
-En una lujosa limosina-
—Vamos a ir de compras a un lugar maravilloso. —Lo miraste y le preguntaste—. ¿Te gusta ir de compras?
—Me encanta.
— ¿Y por qué te gusta tanto?
—No es tanto por comprar, aunque no soy avaro... Es que me gusta ver a la gente haciendo cosas.
Me encantan los artesanos y lo que la gente hace con sus manos y su imaginación.
-Llegaron al Mall y se bajaron de la limosina, comenzaron a caminar por el centro comercial e inmediatamente la gente reconoció a Michael y comenzaron a acercarse a él-
Narras tú: Inmediatamente entramos al Mall la gente reconoció a Michael y comenzaron a acercarse y a decirle que eran sus fans y que se sabían todas sus canciones y esas cosas.
Después subimos las escaleras y nos dirigimos a la que era la tienda favorita de él.
-Siguiendo con la grabación-
— ¿Esto te pasa muy a menudo? De que se te acerquen personas y de que te digan que se saben todas tus canciones y que son tus fans...
—Sí, pero no me molesta. Me gusta interactuar con mis fans —Respondió sonriendo.
-Subieron las escaleras mecánicas-
— ¿Y te gusta comprar joyas?
—No. Para mi madre o para Liz Taylor sí.
A mi madre le encantan las joyas, al igual que a Elizabeth... —Te miro—. Y.… pues si hay alguna chica que me guste, también le compro.
— ¿Y la hay? —Le preguntaste curiosa.
—Pues... —Sonrió—. No lo sé, no estoy seguro.