Capítulo 46 —No puedo creer tu poca fe en nosotros, en nuestro amor. ¿Creíste que no lo solucionaríamos? -le acusa —¿Acaso no había la suficiente confianza entre nosotros como para contarnos todo?-le enfrenta con fijeza y dolor en su voz. — Sí te fuiste huyendo como una cobarde, me dijiste que me hablaremos a mi regreso.¿Sabes cual fue mi sorpresa al llegar a casa? Enterarme no solo de tu partida sino también de la venta del departamento. Miranda lo dejaba hablar, quería que el sacara todo el dolor que tenía adentro, pero ahora que escuchaba todo lo que había hecho, le parecía abominable. El silencio que se había formado entre ellos dos después de la discusión era ensordecedor. Alejandro la observaba en silencio. Pensando, analizando su próximo movimiento. —Alex, -llama su atención

