Capítulo 44 Miranda veía dormir a su hermana quién después de dos botellas de tequila se quedó profundamente dormida, todavía faltaba mucho para que amaneciera, pensaba en todo lo acontecido unas horas atrás. Toda la verdad que se había ocultado en toda su vida salía a la luz dándole la oportunidad de ser feliz; de volver a ser feliz con el hombre de su vida ¿estaría dispuesta hacer lo que fuera necesario para defender ese amor? Se preguntaba mientras los recuerdos llegaban más vívidos que nunca, refrescándose como una brisa de verano. —¡Sí! -la respuesta le llegó de repente, haciéndola olvidar todo a su alrededor. Puso su lado automático dejando que su cuerpo y alma llevarán a cabo ese complot en contra de su mente y su sentido común que le gritaba que no era buena idea, que después s

