Miró intensamente a ella, respirando fuerte y rápido. Jadeando casi. Ella vio cómo sus ojos brillaron solo por un momento, sabiendo lo que significaba. —Hay una gran diferencia, Riannon. —Dijo el Alfa mirándola con amenaza en sus ojos. —, ¡Roxanne es mi pareja! ¡No puedo evitarlo! —Y él era un Rey Licántropo. Yo tampoco puedo evitarlo. —Dijo ella. —, nadie le dice que no, Brayden. Ni siquiera tú. Sin mencionar que MI lobo estaba sufriendo, y él ayudó a distraerla y cuidó de ambos mejor que… Él gruñó dolorosamente, agarró el escritorio completo y lo lanzó contra la pared, despejando el espacio entre ellos. —¡Tú eres mi esposa! —Gruñó. — ¡Deberías haber venido a mí si necesitabas consuelo! —¿En serio, Brayden? ¿Después de todo? —Levantó una ceja hacia él. —, parece que no me conoces e

