Capítulo 6. Vestir para impresionar.

2559 Words
—¡Ri!—La cabeza de Brayden se asomó por la puerta de la oficina de Riannon justo cuando ella estaba terminando una discusión con la directora sobre el presupuesto de la escuela primaria de la manada. —, ¿Tienes un momento?—Le preguntó.  —Sí, hemos terminado aquí. —Respondió ella. Ria entregó los papeles a la mujer frente a ella, quien, a su vez, le dio una sonrisa comprensiva. La Luna recordó con claridad que ella era la que había estado a su lado hasta el final. Ella era una de las razones por las que logró obtener un poco más de dinero para la escuela.  —Luna, Alfa. —La directora inclinó la cabeza en una reverencia y se fue, dejando al esposo y a la esposa solos por primera vez en mucho tiempo. Durante los últimos días, Riannon trató de evitar a Brayden a toda costa. Recordaba demasiado bien que todas las reuniones en su vida pasada habían terminado mal. En ese entonces, intentaba mantener su dignidad y elegía no acercarse a él primero. Comían juntos con los miembros de la manada como siempre, tenían reuniones de trabajo con Beta, Gamma, y demás, pero aparte de eso, cada vez que Brayden quería hablar con ella, Riannon encontraba una excusa perfecta para escapar. No tenía sentido hablar con él, ya que nada podría ser cambiado. Consideró decirle la verdad sobre su renacimiento, pero rápidamente descartó esa idea. Él fácilmente podría decidir que estaba loca y usar su juicio en su contra durante el divorcio cuando ella intentara recuperar su manada.  El silencio se volvía incómodo. —Hace mucho que no nos vemos. —Ofreció él en un intento de conversar, acercándose mientras ella se mantenía detrás de su escritorio para hacerle más difícil acercarse demasiado a ella.  —Sí, ha pasado un tiempo. —Respondió ella. Ria se echó hacia atrás en su silla antes de preguntar… —, ¿Es sobre el Baile del Alfa?—Interrogó.    —¿Recibiste mis flores?—Preguntó él. Las flores seguían llegando. Probablemente todavía se sentía culpable.  —Sí, son hermosas. —Se forzó a decir con apenas una sonrisa. —, gracias. Entonces, ¿viniste a hablar sobre el Baile del Alfa? Ya habían tenido esta conversación. Él la encontró en la oficina y le rompió el corazón. —Sí. —Brayden se ajustó el cuello de la camisa para poder respirar mejor mientras Ria lo observaba con una expresión indiferente que claramente lo incomodaba. —, se trata de Roxy, quiero decir, Roxanne. —¿Qué hay de ella?—Fingió no saber de qué se trataba. —Escucha… —La instó él, suspirando y apartando la mirada. —, le prometí que la llevaría al baile como mi pareja. —Oh, ¿en serio?—Riannon inclinó la cabeza. —, me pregunto cuándo y cómo sucedió eso.  —Es una historia larga. Por favor, entiende. Mi lobo se muere cuando ella está infeliz. Además, ella nunca ha estado en un baile como este antes. —Se excusó Brayden.  —¡Oh, Dios mío!—Ria suspiró y negó con la cabeza. —, ¿debería llevar a Enzo conmigo entonces? Él tampoco ha estado en un evento como este. Ahora que lo pienso, tampoco Cole. —Comentó Ria divertida.   Mencionó a los guerreros solteros más deseables de la manada a propósito. Un gruñido surgió del pecho de su esposo. ¡Se lo merecía! —¿Qué te pasa últimamente, Ri?—La miró incrédulo. —, ¡Mi Luna no irá con otra persona!—Exclamó ofuscado.   —Pero está bien si mi Alfa va con otra persona, ¿no? ¿Cómo es eso justo?" Ria levantó una ceja desafiando. A Brayden no le gustaba ser desafiado.  —Tal vez deberías quedarte esta vez.  —Le gruñó, y por primera vez, la preocupación se infiltró en su psique donde antes no había ninguna. Necesitaba este baile. Lo necesitaba desesperadamente. —No, gracias. —Declinó la Luna, cruzando los brazos sobre su pecho. —, recibí mi propia invitación personal. Además, es importante mezclarse con otras Lunas por el bien de nuestra manada. Todavía tenemos que organizar nuestros intercambios de estudiantes y guerreros, así como un par de eventos de apareamiento para mayores de dieciocho años. ¿O esperas que Roxy pueda ocuparse de todo eso en lugar de disfrutar de su gran evento? ¿Qué tipo de Cenicienta sería si tuviera que trabajar de nuevo?—Preguntó con ironía. Exhaló profundamente por las fosas nasales, y ella supo que había logrado ganar esta ronda. —Está bien.  —Gruñó, levantándose, —, pero irás con Ash. Él va de todos modos, ya que es el Beta de la manada.   —Ahora también le quitarás la diversión de su vida a él… —Ria se rió.  —, estoy segura de que tiene una chica para acompañarlo e impresionarla.  —Ya él ha aceptado ser tu acompañante. —Le informó Brayden. —, también te protegerá allí.  —Qué considerado… —Comentó ella, decidiendo simplemente aceptarlo. Deshacerse de Ash sería fácil de todos modos. Vería a alguna hija de un Alfa, y se iría. Brayden se preparó para irse, pero vaciló en la puerta y se giró para mirarla una vez más.  —Ri… —Dijo cuando captó su mirada, —, es solo un período de transición. Superaremos esto y todo estará bien.  Mentiras.  —Nunca tomaré a otra Luna excepto a ti. —Insistió Brayden.    Mentiras.  —Todavía te amo. Solo que ella ha tenido una vida tan difícil y yo no soy un monstruo. Ella es solo una chica dulce y nunca ocupará tu lugar. —Dijo Brayden nuevamente.    Mentiras, mentiras, mentiras.  —Gracias por afirmarme. —Asintió ella. —, necesitaba escuchar eso, Bray.  Incluso se forzó a sonreír.  —Mira, cuando termine el baile, tomémonos un día libre. Solo tú y yo. ¿Qué te parece?—Sugirió Brayden de repente con tranquilidad, y ella lo miró sorprendida. Esto era nuevo. Esto no había sucedido en el pasado. —Tendremos que chequear nuestras agendas para eso. —Logró responder mientras estiraba sus labios. —, pero es una buena idea. —¿Entonces nos veremos?—Él de repente parecía aliviado, como si se hubiera librado de una carga. —Soy tu esposa, ¿no?—Ella rió, viendo como su sonrisa desaparecía. Él se fue, y el teléfono de Ria vibró con una notificación informando que los vestidos ya debían haber llegado. Se detuvo por un segundo. Le preocupaba que él le ofreciera un día libre juntos. ¿Era una buena señal o una mala? Quería cambiar los eventos que causaron tantos desastres. Sin embargo, este detalle en particular no estaba en sus planes. Al final, llegó tarde a la prueba cuando entró en la habitación llena de las mujeres más importantes de la manada. Maya estaba allí, junto con sus amigas Tatiana y Aria. La saludaron de la misma manera amigable de siempre. Al otro lado de la habitación estaba Harper y sus secuaces. Harper era la hermana de Brayden, y por alguna razón, nunca le había caído bien a Riannon, lo cual sucedía desde que eran jóvenes. Fue una de las primeras en apoyar abiertamente a Roxy. Fue la que abrió la puerta a los demás que no sabían qué hacer y promovió al malvado monstruo pelirrojo. —Traigan los vestidos. —Ria ordenó firmemente. Quería terminar aquí lo más rápido que pudiera. Era una tradición de la manada  vestir juntas a las damas que eran invitadas al baile del Alfa y que la manada pagara por los vestidos que elijan. Después de todo, todas representaban a la manada del Río Plateado, y era importante que las demás manadas vieran lo bien que estaban. Algunas Omegas empujaron bastidores llenos de los vestidos de noche más hermosos de diseñadores exclusivos de alta gama. Su Luna siempre era la primera en elegir su vestido de noche, y luego las demás elegían el suyo de acuerdo a su rango. El resto de la ropa se devolvía. Riannon sabía muy bien qué vestido iba a elegir, pero aún fingía mirarlos a todos para evitar sospechas. —¿Qué tal ese verde esmeralda?—Harper sugirió un color que nunca le quedaría bien al cabello rubio y los ojos azules de Riannon. —¿Te gusta?—Ria preguntó mientras agarraba el perchero y colocaba el vestido en su pecho con una sonrisa. —, es Zac Posen. —Hermoso. —Se burló su cuñada. —Entonces te lo dejaré a ti. —Ria devolvió la expresión facial y siguió moviéndose por el rack.  Pronto llegó al vestido que tenía en mente... Recordaba bien ese vestido. De color durazno y mucho brillo, con muchos detalles vibrantes que cubrían la parte superior. Ya había pasado suficiente tiempo ojeando. Moviendo hacia el espejo, tomó el vestido con ella. En cualquier momento… La puerta se abrió, y Roxy irrumpió, jadeando. —¡Oh, diosa mía! Luna, lo siento tanto. Me iré para no arruinar tu estado de ánimo. —Fueron las palabras que empleó. Ya lo estaba haciendo. Insinuando que solo el verla estaba afectando a Riannon. Y así era. Pero era manipulador sacar esto a colación. —Quédate. —Ofreció Ria y sonrió suavemente, notando cómo todos observaban a las dos. —, tú también irás al baile, y necesitas un atuendo. —Ya tengo uno. —Murmuró Roxanne, —, con todo el dinero que me diste. Lo compré en H&M. Una de las secuaces de Harper resopló. —Esto no está bien. Riannon se volteó y suspiró. —Necesitas un vestido lo suficientemente bueno para tu nuevo estatus. —Aseguró la secuaz. —¿Y cuál es ese?—Harper no pudo evitar hacer la pregunta provocadora. —m*****o de la manada del Río Plateado. —Ria respondió sin dudarlo. —, mira alrededor. ¿Qué te gusta? Un pequeño sollozo surgió, y luego un estornudo oportuno siguió. Todos se volvieron para ver a Roxy llorando. —¡Es tan dulce!—Se quejó. —, es una gran Luna por cuidar de alguien como yo. ¡Nunca tuve un vestido tan hermoso en mi vida!—Exclamó entre gimoteos.   Señaló el que Riannon estaba sosteniendo. —Pensé que nunca tendría una oportunidad. —Tartamudeó Roxy nuevamente. Estalló en llanto y Ria hizo lo posible por no rodar los ojos. —Puedes quedártelo. —Extendió sus manos con la prenda hacia la Omega y prácticamente todos en la habitación estaban en shock. —Pero Luna…  —Aria jadeó. —, deberías ser la primera. —Está bien. —Riannon se encogió de hombros. —, vi un vestido rojo que también me gustaba allá atrás. Roxy puede quedarse con este, ya que es el que la hizo llorar de esa manera. Roxanne parecía un poco sorprendida, y la Luna se acercó, empujando el insípido vestido durazno, que era lo suficientemente bueno para un baile de la escuela secundaria en un pintoresco pueblo. —No, en serio… —Ria sonrió.  —, quiero que lo tengas. Sus ojos se encontraron, y Roxy se quedó boquiabierta, dándose cuenta de que acababa de ser engañada. —Ahora ve a tu habitación y pruébatelo. Se verá hermoso en ti. O espantoso. Tan pronto como Roxy se fue, Ria regresó rápidamente al rack y agarró el primer vestido rojo que vio. —Tomaré este.  —Dijo y salió de la habitación tan rápido como pudo, seguida por Maya. —, elijan lo que les guste, señoritas. —Dijo por encima del hombro mientras se iba. Llegaron directamente al dormitorio de Maya, y tan pronto como cerraron la puerta, estallaron en risas histéricas. —¡Oh, diosa mía!—Maya rió. —, ¡Esto fue divertido! —En efecto. —La Luna estuvo de acuerdo, tirando lejos la pieza de tela roja que había elegido.  Porque el verdadero vestido que iba a usar en el baile estaba aquí mismo, en su habitación. Era el vestido más hermoso que había visto en su vida. Un deslumbrante vestido rojo vino fuera de los hombros, hecho de seda chiffon, que caía maravillosamente alrededor de su pecho y llegaba hasta su cintura, creando un ornamento geométrico mientras fluía libremente hasta el suelo. Un vestido digno de una reina. En su vida anterior, Ria ni siquiera lo había pedido para verlo, ya que iba mucho más allá de su presupuesto. Esta vez, lo volvió a ver y pensó para sí misma, ¿por qué no? La última vez que fue al Baile Alfa, fue una experiencia terrible para ella. Roxanne llevaba un hermoso vestido blanco pareciendo la pequeña Omega inocente que le encantaba fingir ser, ganándose así la simpatía de todos. Al mismo tiempo, Riannon recibió lástima de los Alfas y fue burlada por algunas de las Lunas que nunca le agradaron. Fue humillante ser la tercera rueda para su esposo y su compañera, pero para empeorar las cosas, Brayden pasó toda la noche al lado de Roxy. Ria había estado de mal humor todo el tiempo, aunque logró hacer algunas negociaciones. Esta vez, sabía qué esperar y estaba lista. Esta vez, iba a trabajar. —¿Me veo bien?—Maya sonrió mientras salía del baño con un ajustado vestido azul real. —Tú también elegiste uno. —Riannon rió mientras su amiga giraba frente a ella. Hoy fue un éxito, gracias a Maya. Ella fue quien recibió todos los vestidos antes de que las Omegas de la manada los recibieran y le llevó a Ria el que ella había querido sin que nadie la viera. —Por supuesto. —Comentó y puso las manos en sus caderas. —, nos vamos de esta manada, así que no voy a ahorrarles dinero. —Sólo no lo grites por toda la mansión, ¿de acuerdo?—Ria rodó los ojos, —, después de todo, es un secreto. Te ves bien. —¡Gracias!—Maya pareció estar de acuerdo. —, que ué lástima que no vaya contigo. Siempre hay una próxima vez, ¿verdad?—Le preguntó. —Cuando sea la Alfa, y tú seas mi Beta, asistirás cada año. —Prometió Luna y le guiñó un ojo. … Por la noche, Ria terminó su maquillaje y peinado y salió a la parte principal de su habitación para encontrar una caja azul en la mesita junto a un nuevo ramo de flores.  La abrió y vio un lujoso y probablemente muy caro collar de diamantes. Adjunta había una simple tarjeta con una sola palabra grabada en ella… "Perdón". Ria se mordió el labio, recordando que Brayden previamente se lo había dado a Roxy. También le había regalado un par de pendientes de rubíes que nunca usó. Eso también cambió. Sin embargo, ahora no era el momento de pensar en todo eso. Se puso el collar, ya que era la pieza perfecta para terminar, y se fue al baile. Bajando las escaleras con la falda de su vestido fluyendo hermosamente, se tomó un breve momento para admirarse a sí misma. La mayor parte de su cabello estaba recogido, con algunos rizos cayendo sobre sus hombros desnudos.   —Estarás hermosa esta noche. —Una voz masculina la hizo sobresaltarse.
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