—¿Me puedes decir cuál es exactamente el problema?—Riannon estaba perdiendo la paciencia con su compañero. Esta era la primera vez que discrepaban en un asunto, y era una experiencia muy nueva. Además, era confuso. No le gustaba nada esto. —¿Puedes confiar en mí en esto?—Gideon persuadió, pasando la mano por su rostro. —, ese patético rey no vale la pena mencionarlo. —Ves, este es el problema. —Riannon se colocó sus pendientes de diamante mientras lo observaba en el espejo. —Puedo decir que hay una historia, pero no la estás compartiendo conmigo. —Arrojó Riannon. —No hay mucho qué compartir. —Finalmente admitió mientras abotonaba su camisa, dejando los últimos dos botones desabrochados. Exactamente como a ella le gustaba. —Estás haciendo esto de nuevo. —Le reprendió Ria con una pequ

