No puede ser ¿Qué he hecho? —Espera Daisy, cálmate. No te entiendo —Hace una pausa escuchando a su novia del otro lado. No me mira, no puede. Lo sé, yo tampoco me miraría en este momento—. Si cariño, también lo siento. No llores. Voy en camino. Lágrimas se acumulan en mis ojos. ¡Maldita sea! soy una puta, una sucia. Acabo de enredarme con el novio de alguien, y en un callejón. Malditos sean esos seis meses sin sexo. Maldito sea el licor. Maldito sea este hermoso hombre. Y maldita sea yo. —Yo… —Sus ojos por fin encuentran los míos, cuando ve la humedad en ellos, hace una mueca de dolor. —Ahórratelo. Esto es mi culpa. Soy una maldita perra. ¿Cómo voy a saltarle encima a un chico con novia? Si fuera la novia de alguien, me odiaría. —No te refieras a ti misma de esa manera —advi

