El silencio de Ashton me confundía y no hacía más que preguntarme qué cosa estaría pasando por su cabeza. De repente él cierra sus ojos y coloca suavemente su frente sobre la mía. —No es nada, solo que a veces cuando las cosas van bien algo las arruina, tal vez estoy siendo pesimista pero es que no quiero perderte —expresó seguido de un largo suspiro. Suspiro también y cierro mis ojos concentrándome en el calidez de su cuerpo. —No me vas a perder, así que ya no tienes de que temer, esto que estamos viviendo es la etapa más hermosa de nuestro matrimonio y no quiero que el miedo nos agobie —dije. Sonríe, —Tienes razón, no podemos acobardarnos, al contrario de ello debemos seguir adelante y disfrutar de esto que sentimos. Asiento con una pequeña sonrisa en mis labios, luego Ashton besa

