La algarabía de quienes esperaban afuera, no tardó en entrar a la habitación. - ¿Qué dijo el doctor? —Rebeca estaba ansiosa. - Todo está bien, mañana podremos irnos a casa —Contestó Sophie. - ¿Irás a casa conmigo, Sophie? —Álvaro la miró con tristeza. - No estoy segura, Álvaro —Él bajó la mirada. Leonor se acercó. - Sophie ¿Pueden ir a mi casa? —Dijo con una voz maternal, esa nunca había usado antes— Al menos tu madre y yo podremos ayudarte ¿Qué dices? - Está bien —Murmuró Sophie— Supongo que sí necesitaré ayuda. La puerta se abrió nuevamente, ésta vez era una enfermera buscando a Álvaro. - Señor De la Vega —Dijo con voz autoritaria— Usted debería estar descansando y cumpliendo con su tratamiento. - Lo siento, mi hijo nació y… - Felicidades —Dijo seriamente— Ahora, despídase de s

