Salí de la dirección y al subir la mirada veo a un chico recargado en los casilleros con una sonrisa.
—Aidan ¿Me estas siguiendo?
—Pregunte llegando a él. Esto ya me parece enfermizo.
— ¿Ah así que ya conoces mi nombre? —Dijo enderezándose para después cruzarse de brazos y verse según el rudo.
—Así es. —Dije pero después recordé que es el novio de Joselyn así que comencé a caminar a mi siguiente clase.
— ¿Eh a dónde vas? —Me alcanzo y se puso delante de mí para obstruir mi camino, ¿Que jamás se rinde este chico?
—A mi clase Aidan, y además no quiero meterme en problemas de nuevo con tu novia. —Lo rodee y seguí caminando, solo escuche su risa y llamarme.
—Alena, Joselyn no es mi novia. —Dijo abriendo sus brazos para hacer énfasis.
Por un momento quise creerle pero es hombre, y todos son iguales. Además es un idiota. Que más me da si está o no esta con Joselyn
—Perdón pero es todo lo que la gente dice. —Dije girándome para verlo a los ojos. Tengo que admitirlo, son hermosos y su sonrisa más.
—Preciosa tienes que entender algo, nunca le hagas caso al radio pasillo de la preparatoria Lauterning.
—En ese caso deja las cosas claras con ella, creen que están juntos.
—Joselyn no entiende, así se lo grite frente a toda la escuela, ella no lo entenderá.
—Como sea de todas formas, no eres mi tipo. —Me gire de nuevo pero sentí como las manos de Aidan me ponían entre los casilleros y sus brazos. Respire profundo y su colonia es asombrosa.
— ¿Entonces como es tu tipo Alena? —Sus ojos están clavados justo en los míos, su rostro tiene esa sonrisa que hace que sus hoyuelos se marque demasiado, poco a poco se acerca más a mí a tal grado de que solo hubiera un espacio entre nosotros de 2 centímetros.
—No importa solo ten en claro eso, No eres mi tipo. —Me agache un poco para salir por debajo de su brazo izquierdo, me sorprendí que no me siguiera o me tomara de nuevo como en los libros. Quisiera una historia como esa.
—Alena, te puedo sorprender.
—Me grito antes de que me alejara más, no me gire a verle, seguir caminando hasta llegar a mi clase, pero la verdad no podía concentrarme, cada palabra de Aidan retumbaba en mi cabeza, ese chico que quiere de mí.
—Señorita Miller si no va a poner atención en mi clase, por favor retírese. —Dijo la maestra con la puerta abierta eh indicándome que saliera.
Tome mis cosas muy a fuerzas y salí del salón, no pensaba ir a detención de nuevo y por mala suerte toparme con las 5 locas de nuevo.
Camine al jardín trasero de la escuela, es demasiado grande y apuesto a que debe haber algún lugar donde tumbarme a leer.
-¡Alena!-Me gire al grito y son las cinco.-Ven con nosotras.-Pensé en huir pero no quiero ser una antisocial.
—Hola. —Dije al reunirme con ella y sentarme en el pasto.
—Hola Alena ¿cómo estás? —Me pregunto Emerson, Creo.
—Bien gracias, ¿Y ustedes?
— Sin poder creer que aún no nos digas que paso contigo y el guapísimo de Aidan. — Dijo Alejandra molesta puso los ojos en blanco al decir el nombre de Aidan. Otra más que cae ante un idiota superficial.
—Chicas yo no sé qué le ven a Aidan, puro musculo y sin neuronas. —En cuanto termine todas me miraron sorprendidas menos Emerson quien solo rio.
—Sabes eres la primer chica que eh escuchado hablar así del sin neuronas de mi hermano. —Ok no me lo esperaba Emerson hermana de Aidan dios, estoy muerta.
— ¿T-t-t u-u-u hermano?-Dije tartamudeando como idiota.
—Sí y me agrada que no calleras en los encantos de mi hermano, tienes cerebro.
—Por eso ya eres parte del grupo Arlena. —Dijo Irlanda.
—Gracias, que lindas.
— ¿Soy yo oh mis lindos ojitos están viendo doble? —Mire detrás de mí y esta Arlena con el cabello recogido y jugando Basquetbol.
—Oh, ella es mi hermana. —Todas se sorprendieron ya que en físico nos parecemos demasiado pero en emocional y carácter totalmente diferentes.
—Wow gemelas idénticas, ¿Que se siente? —Pregunto Daniela.
— ¿Qué se siente tener la misma cara que otra chica? Pues digamos que te confunden todo el tiempo, que tengas que compartir todo, que te comparen con ella todo el tiempo. No se lo deseo ni a mi peor enemigo. ¿Tú dime? ¿Quieres una?
—No digas eso, solo que son diferentes y cada quien tiene lo suyo. —Me dijo Selene tomando mi mano y dándome ánimo.
—Pues sí, pero sin ella muero.
— ¿Y saben quién no es feliz?-Dijo Emerson para cambiar de tema, todas prestaron atención a lo que diría. —Aidan, esta como chispa ya que no sabe quién desinflo las llantas de su auto. —Todas las chicas se quedaron heladas.
—Vamos chicas no es para tanto.
—Dije pero al parecer es como si dijera algo malo.
—Mi hermano ama ese auto, y está muy molesto, el que lo hizo pagara caro.
—Pudo ser los del equipo de ajedrez, odian a tu hermano. —Comento Irlanda.
—Oh Zyan ya que su novia lo boto por Aidan. —Dijo Alejandra.
—Yo fui. —Solté de golpe, cerré los ojos con fuerza y espere a que ellas dijeran algo, pero no lo hicieron. — Chicas hablen, digan algo.
—Eres mi heroína —Comento Emerson. —Alena, mi pregunta es ¿Que hará Aidan cuando se entere?
—Ni idea, es venganza por ganarnos el cajón. —Dije defendiéndome a lo que ellas dijeron.
—Pues como sea, pero te digo que él es muy popular y tarde no temprano lo sabrá. —Dijo Alejandra.