Celebramos que tenemos comida esta noche, Roberto me ayuda con la limpieza de los peces y los cocinamos. Alejandro quien ya ha terminado de poner el techo del refugio para sus compañeras de trabajo, fue a lavarse el sudor en el mar, agradezco el hecho que se haya dejado puestos unos pantalones que cortó y no se desnudó, porque con la llegada de tantas personas, creo que habría comenzado una pelea con alguna de ellas. — Al parecer superaste tu miedo al arrecife. — Dice mientras se acerca sonriéndome, quisiera que por lo menos oliera muy mal y así no me darían tantas ganas de saltar sobre el cada vez que lo veo, pero el es tan limpio, el único olor que tiene es a sol y mar. — Supongo que solo necesité la motivación correcta.— Le respondo secamente, no quiero ser tan infantil, pero es que

