Dejo a San Martín junto a la piscina y atravieso la casa en dirección al segundo piso, a la habitación que estoy compartiendo con Alejandro, abro la puerta y lo veo acostado bocarriba sobre las sabanas en la cama mirando al techo. — ¿Escuché que alguien pidió compañía femenina?— Alex se ríe al ver mi pobre intento de coquetería, me acero a el y me siento a su lado en la cama — ¿Por qué estás aquí tan solo? — Me da la impresión que está preocupado por algo. — Solo pensando en cosas — Responde con una sonrisa que no llega a sus ojos. — Estoy aquí para que dejes ir todas esas cosas que no te dejan tranquilo y te relajes — Le digo al oído de forma sugestiva. — Mmm, me gusta como suena eso — Responde, me subo sobre el al horcajadas, una pierna a cada lado de sus caderas y el me agarra de l

