Había pasado unos días y no me había atrevido a ver a Adams nuevamente frente a frente. Estaba decidida a renunciar y empezar a buscar trabajo en otras empresas; pero finalmente Andrew y Just me convencieron de seguir trabajando en la compañía. Me encuentro en mi oficina leyendo unos documentos mientras reviso algunos correos de los corporativos. El teléfono suena, mi secretaria me anuncia la llegada del cliente que nos encontramos esperando para cerrar una nueva campaña de negocio. Pido lo haga pasar a mi oficina, luego de unos segundos la puerta se abre entrando ella junto a un hombre alto, cabello abundante n***o ,una barba marcada y labios gruesos. Los tatuajes que se ven en su mano son notorios, al igual que los de su pecho los cuales se logran ver por la abertura de su ca

