CAPÍTULO ONCE Fue un alivio para Emily cuando Jayne y Amy llegaron para su visita de fin de semana largo. Había empezado a sentirse tan atascada por el drama de su vida que deseaba algo que la devolviera a la realidad, y sus amigas de Nueva York serían precisamente eso. El único inconveniente de su llegada fue que Amy siempre sospechaba de Daniel, y Jayne siempre hablaba demasiado de lo atractivo que era. Someterlo a escrutinio y las miradas no era algo que Emily estuviera esperando. Afortunadamente, Daniel estaba en el taller de Jack Cooper y a salvo en el camino cuando Emily escuchó el golpeteo del auto de Amy. Salió corriendo al porche, envolviendo un suéter de lana alrededor de sus hombros mientras el flamante y brillante Chrysler 300 blanco de su amiga rugía en la entrada. El negoci

