-¡SÍ! -grita Eliza a la par que se levanta del sillón de un salto consiguiendo despertarme. -Ahhgg, me despertaste ser insensible -me quejo viendo que ya no están pasando el partido que veía antes de quedar dormido, en cambio, ahora están transmitiendo un juego béisbol. -Perdona amor, pero Las ratas del norte hicieron home run -se disculpa con gran emoción cargada en la voz mientras su vista sigue fija en la pantalla. Trago saliva para ver si aún me duele la garganta, lamentablemente es así pero, al menos al hablar ya no me molesta. Es un progreso. Me levanto y voy al pasillo, me siento cansado, abro la puerta de nuestra habitación y busco en el escritorio donde guardamos papeles del trabajo y documentos importantes mi cuaderno de planificaciones, me dirijo hacia donde está Eli y me sie

