Capítulo 11 La fiesta. CHRISS ENGELES. Estaba jodidamente cabreado, en estos años con mi grupo nunca había perdido una competencia, es decir, ese maricón parecía ser un niño torpe y lerdo, pero hasta a mí me sorprendió que se defendiera tan bien, hizo polvo a Dexter y era mucho decir porque era uno de los mejores de mi equipo. Odiaba tragarme mis palabras, pero él era muy bueno. —Chriss —escuché a mis espaldas cuando estaba por montarme en mi moto, sentí tensarme, el simple sonido agudo de su voz ya me hacía enterarme de quién era. —¿Qué? —dije sin interesarme en voltear. —¿Podemos hablar? —continuó, tocó mi hombro pero yo me separé con brusquedad como si su toque me ardiera atreviéndome a voltear a verla, ella dio un paso hacia atrás pareciendo ligeramente asustada de mí,

