—Lamento no haber vuelto como te lo prometí—susurre cerrando los ojos con fuerza mientras tenía la frente recargada sobre el cristal y dejaba caer mis lágrimas.
—El sabe que lo sientes—me dijo mi madre acariciando mi espalda con confort.
—Cómo sabes que lo siente?—pregunté mirándola con más lágrimas.
—Por qué él te adoraba mucho como Alek—contesto y solté un suspiro.
Despedir al abuelo fue más difícil que lidiar con el pésimo humor de Alek durante el velorio de ayer,no cruzamos palabra en el cementerio solo mantuvimos una distancia prudente para disimular frente a todos.
Luego de eso volvimos a casa y papá me pidió reunirnos en privado para discutir lo que pasaría de ahora en adelante.
—Trabajarás con Alek en la empresa como su asistente.
—Estás hablando en serio papá?—le pregunte impresionada por aquel mandato.
—Muy enserio además será solo temporal en lo que se arregla lo del testamento de tu abuelo.
—Puedo hacer cualquier otra cosa que llevarle café y papeles a Alek—me queje.
—Hija por favor....—me suplico masajeando se la frente.
—Tengo una carrera no veo la necesidad de estar con Alek en la empresa.
—lose pero tú abuelo querría verlos trabajando juntos y unidos como antes.
—Eso sería imposible...—susurré por lo bajo y papá arruga el entrecejo.
—Que dijiste?
—Que lo haré,sólo por el abuelo.
—Bien—papa asiente y me deja ir en silencio del estudio.
No podía creer que tuviera que hacer esto,era demasiado para mí tener que estar con Alek quien parecía más un extraño y no él hermano que jugaba y me hacía sentir feliz.
—Dios! Que haces aquí?!—grite asustada entrando a mi habitación y viendo al invasor sentado en mi cama.
—Vivo aquí Mía,Puedo ir y venir a dónde sea.
—Creí que te habías ido algún lado—le digo por qué después del cementerio lo ví desaparecer solo en su auto.
—Vengo a decirte que las cosas no pueden ser lo que solían ser antes.
—Y con eso te refieres a?
—Papá quiere que nos reconciliemos trabajando juntos.
—Oh...ya lo sabes—asiento parpadeando.
—Por dios como no iba a saberlo!,era el presidente de la empresa,el sucesor de papá,su heredero—me gritó mi conciencia internamente.
—Amelia Jones mi secretaria te dejará su puesto libre mañana y todo lo que necesites para cubrir lo.
—Yo no estoy de acuerdo con esto—digo cuando lo veo levantarse de la cama.
Alek niega con una pequeña sonrisa y luego me mira un poco más serio.
—No llegues tarde mañana.
Y así sin más sale de mi habitación pasando por mi lado,dejándome con la misma inquietud y dudas de ayer pero con algo claro en mente nada bueno saldría estando los dos juntos.
Apenas la luz del sol iluminó mi habitación,desperté con una leve sensación de confusión pues se sentía extraño volver a despertar en casa,en esta cama que tenía el toque de la adolescente que un día fui.
Con un par de parpadeos mire la hora del reloj que había a mi lado y me levanté a tomar una breve ducha, después sali y me cambié lo mejor que pude,lo más profesional aunque no lo fuera,mi viejo armario tenía poca ropa que no era para nada de un aspecto empresarial solo blusas,shorts y jeans pequeños,ropa idéntica como la que tenía en gran mayoría en mi equipaje sin acomodar.
Una falda negra de tubo que mamá me prestó y una blusa holgada de las mangas azul junto a mis tacones negros que tenía fueron la opción que me salvó en tiempo récord.
Enseguida que baje por las escaleras,camine hacia el comedor mamá y papá me sonrieron al verme entrar pero no Alek que estaba en la cabecera de la mesa tomándose un café con tranquilidad,sin prestar atención a lo que había a su alrededor como si mi llegada fuera ajena a él.
—Buenos días—salude sentando me en la silla de la esquina junto a papá.
—Buenos días hija—me respondieron ambos con una pequeña risa.
—Dormiste bien?—me pregunto mamá tomando un pedazo de pan del centro.
—Algo así—respondí mirando de reojo a Alek que seguía sin mirar me.
—Sé que sera difícil pero pasará hija—me dijo papá tomando mi mano sobre la mesa con confort,la ausencia del abuelo ya se sentía en todos lados y en todos nosotros.
—lose papá—asiento mirándolo con una sonrisa triste.
—No podemos llegar tarde Mía—interrumpe Alek con su mismo tono ácido de ayer—apresúrate.
—Es buen tiempo hijo—le dice papá soltando mi mano.
—Hay que arreglar cosas papá...—articula mirando me detalladamente está vez y no pude evitar sentir un fuerte calor detrás del cuello.
—No sobre exageres con la carga de trabajo Alek—le pide mi madre mirando me primero de reojo y luego a él.
—Tranquila Joseline,mi hermana no cargará con el mismo peso que yo cargo cada día— responde malhumorado dejando la servilleta en el plato y levantándose de la mesa.
Alek jamás desde que nos volvimos familia ha llamado a mi madre«mamá,siempre la ha llamado Joseline,aunque mi mamá lo ha apoyado y se intentó acercar a él,Alek siempre se mostró firme y respeto el recuerdo de quien era su madre.
—Solo digo que ambos no se cansen demasiado—agrego mamá mirándolo con sorpresa por su comentario pero a mí no me sorprendió parecía ser una reacción propia de él.
—Joseline tiene razón hijo—interviene papá mirándolo de soslayo mientras abría el periódico con la nota del fallecimiento del abuelo.
—No tienen de que preocuparse—le resta importancia tomando su maletín de la mesa.
—Nos vamos?—Me pregunta con una ceja levantada.
—Si—asiento dejando mi desayuno a medio probar para tomar mi bolsa.
Alek no dice nada más que tengan un buen día y desayuno para luego salir del comedor sin mirar a ninguno.
—Adiós mamá, papá—me despedí con una sonrisa hacia ambos y salí del comedor, apresurada siguiendo sus pasos.
No espere que me abriera la puerta del auto cuando lo ví parado a un lado esperando me,ni cuando pase por su lado y me subí al lado del copiloto cerrando la puerta con un fuerte azote.
Poco después él se subió y encendió el motor sin mirarme en camino a la empresa.
—Quieres decirme algo?—pregunta deteniendo el auto en el cajón privado del estacionamiento de la empresa.
—Por que crees que quiero decirte algo?—contra pregunto mirándolo con una ceja levantada.
—Me has estado mirando mal durante todo el camino,si tienes algo que decirme,dímelo ahora.
—No tengo nada que decirte—respondo quitando el cinturón de seguridad y salgo del auto.
Si estaba molesta por como se comportó con nuestros padres pero no quería discutir con él sobre ello,por el abuelo intentaría llevar me bien con él aquí en la empresa aunque en casa ni siquiera me dirigiera la palabra.
Alek sale del auto y después de ponerle la alarma me hace seguirlo hasta el ascensor subterráneo que tenía el estacionamiento,cuando ambos entramos Alek marca el botón de lobby y las puertas se cierran encerrando nos a ambos en el,no pude evitar sentirme incomoda a su lado fueron los dos minutos más largo porque sus ojos sobre mi me quemaban las mejillas hasta que por fin llegamos al lobby.
Y está vez siendo caballeroso por apariencia me cedió el paso de salir primero y después él,saludando a algunos empleados que caminaban apresurados por la llegada del jefe.
—Buenos días señor Bennett.
—Buenos días señorita James,ella es mi hermana la señorita Mía Bennett—me presenta algo disgustado—será mi asistente de ahora en adelante así que tiene acceso libre en todo el edificio.
—si señor—asiente la recepcionista sonriéndole coqueta—bienvenida señorita Bennett.
—Gracias—le agradezco tomando el gafete del escritorio con incomodidad.
No había mujer al parecer que se resistiera a su atractivo como en aquellos tiempos en el colegio,Alek seguía siendo un seductor nato aun con su rostro serio.
—Vamos Mia por aquí—me indica Alek tocando mi espalda hacia otro ascensor que nos lleva a la planta presidencial.
«Todo un piso para nosotros dos genial!« pienso cuando caminamos cerca del cubículo de su exsecretaria hacia su oficina que era enorme más que la última vez que vine cuando papá aún era el presidente y venía a verlo.
—Siéntate por favor—me dice cerrando la puerta detrás mio.
Sin responder le me siento en la silla que estaba frente a su escritorio.
—Quisiera saber que tanto sabes de Marketing?—pregunto sentándose frente a mi como todo un jerarca.
—Me estás entrevistando acaso?—era ridículo por qué obviamente sabía demasiado tanto como él.
—Si—asiente cruzando sus manos sobre el escritorio muy serio.
—Podemos ahorrarnos la molestia de hacer esto Alek...estudie Diseño Gráfico y arquitectura en Vancouver, seré muy eficiente para ti y lo sabes—le digo orgullosa.
—Bien—asiente ladeando la cabeza—la señora Jules te dejo todo en orden sobre el escritorio.
—De acuerdo—retrocedo para ponerme de pie pero su voz me detiene.
—Hay un contrato que necesito que revises,está archivado como Caruso.
—Claro—asiento«era tan mandón.
Después me dejo ir de su oficina a trabajar en el pequeño cubículo que tenía lo necesario para comenzar mis labores,con un largo suspiro deje mi bolso sobre el escritorio,me senté sobre la silla, encendí el computador y tome un par de hojas de las que estaban apiladas a un lado y que agradecía que su secretaria me hubiera dejado en orden de lo contrario estaría perdida.