Mafia
Capítulo 12
Acorralada
Yerik
Mi nueva cuñada, se veía incomoda a morir, pero necesitaba motivación, así que no me separe de ella, mi hermano me torturaria si me atrevo, era la primer mujer decente en la familia, mi madre fue una vil perra, mi padre biológico, un cerdo perturbado, pero de no serlo no hubiéramos sobrevivido en este mundo, mi hermano mayor Kriv, mató a nuestros padres, bueno contribuimos un poco con el castigo, pero él siempre ha cargado con ese peso, era la única buena cosa que nos dejó, saber como causar una muerte lenta, y la de el fue muy, muy, lenta, cosa que llamó la atencion del dueño de Rusia, Elias Ivanov, estabamos huyendo de los hombres leales a nuestro padre, cuando el apareció, como un Dios y mato a nuestros enemigos, nos dio un propósito, sus fondos y la oportunidad de salvar humanos de la vida a la que eran sometidas, una deuda de por vida, que nunca podriamos saldar, la ventaja era una forma de revelarnos contra el imperio qué había formado el apellido de mi familia, y desde que mi hermano mayor tomó el mando, oriento el negocio hacia otro lado, las armas, somos unos genios con nuestras creaciones y al venderlas a los gobiernos, nuestro poder fue creciendo, las beneficencias que creó mi hermano mayor, para mujeres víctimas del trato humano, las casas que construyó, el imperio que construyó, Nos ha hecho tan fuertes y nunca han podido deredocarnos, a pesar de que lo siguen intentando. Mi tercer hermano Gabrivl o Griv como le decimos, solo la familia puede llamarlo así, si no quieres se blanco de su ira, es un genio en la informática y mejor aún, tiene una memoria superior, un IQ de 120, bueno en las matemáticas y se hizo de varios títulos avanzados. No dice cuáles, pero lo que conozco son maestría en contabilidad, facultad de idiomas y tecnología.
Pongo con cariño la palma en la espalda de mi cuñada y la guió en el salón. La presentó entre mis compañeros de universidad y trabajo, no como una novia florero de mi hermano, si no como la mujer de la casa. Cosa que la tiene removiendose nerviosa. No mira a nadie a la cara, y cada que veo a alguien comiéndosela con los ojos, basta con mirarlos fijamente, les dedico una mirada asesina y de inmediato apartan la vista. Saben que no deben meterse con la mujer de un mafioso.
– Nazar, porque no les cuentas como el idiota de Gabriv, rompió uno de tus cuadros favoritos.
Mis compañeros de trabajo se ríen y ella no alza la mirada, nerviosa a más no poder.
– Es un idiota, entro borracho a casa y casi le da un susto de muerte a mi cuñada. El casi la aplasta con la puerta…
Su dulce voz me interrumpe.
– No es cierto – dice tan bajito que no se entiende.
– Perdón hermana, no te oí – ella se yergue y se aclara la voz.
– No iva aplastarme con la puerta, traía la ropa manchada de sangre.
Mis compañero se ríen. Y ella lo hace a medias, pero lo hace.
– Gabriv, a veces no piensa cuando está en su modo … psicópata – dice Ramón bebiendo de su copa. Agradezco que no diga lo que realmente diría.
Seguimos conversando con ella a mi lado y poco a poco se relaja cada vez más. Contesta las preguntas que le hacen y ellos se miden en preguntarle por su relación con mi hermano, no, si quieren despertar su ira. Hasta que llega una de las más arpías y zorras de todas. Acompañada de sus padres. Tatiana Romanova. Me mira ufana y sonríe hipócrita, sabe que si estamos aquí, mi hermano Kriv esta, camina con su elegancia, la perra desgraciada se lleva todas las miradas. Pero nosotros la conocemos mejor que nadie, solo le interesa nuestra fortuna y ser la madre de nuestros hijos, lo cual nunca pasará, no si puedo evitarlo, la mató primero. Su familia se dedica ala trata de personas y órganos. Se cree lo mejor del mundo, pero ella y su familia jamás serán parte de la nuestra.
– Yerik, querido, que gusto verte – no le devuelvo el saludo, tomó del brazo a Nazar y la pego a mi costado, para protegerla. Ella es un alma bondadosa, nada comparada con esa ramera – ¿Una amiga?
– Es la esposa de Kriv. Viven juntos. – dice Ramón todo sonrisas a Nazar, a Tatiana se le borra la sonrisa y mira con odio a mi cuñada. Que se aminala. Le sobo los hombros. ¿Dónde carajos está Kriv?
– No sabía que a Kriv le gustaran las mojigatas.
– Cuidado – le advierto. Me sonríe cruel. Nazar se encoge por el golpe de desdén en sus palabras.
– Hay porfavor, solo mírenla, es sosa, pequeña, se rompería con el soplo de un aire. Querida despierta – truena los dedos en el aire con fastidio – No eres mujer para un hombre como Kriv. Solo. Mírate.
Todos los que me rodean se quedan petrificados, por la osadía de esta perra, pero no pienso permitir que intimide a mi cuñada. Para eso nos tienen a nosotros. Si ella se cree cruel, es que no me a conocido a un.
– ¿Y tu ya te has visto en un espejo? – se la devuelvo, conteniendo la ganas de estrangular frente a los presentes, podría hacerlo y nadie me detendría, ni la defendería.
– Yo soy una mujer de verdad – me río en su cara y me fulmina con la mirada.
– Si, tienes cuerpo de mujer, desnudas te verás fenomenal, seguro si, pero sabes que, hay algo que te quita el atractivo.
– Cuidado – me advierte y vuelvo a reírme.
– ¿En serio te atreves advertirme?, vienes aquí, te paras porque te crees por encima de una mujer maravillosa y a simple vista mejor que tu.
Nazar aprieta mi brazo y entierra su rostro en mi hombro. Pero ni me detendré, no hasta darle el lugar que ella sí se merece junto ami hermano.
– Ella no es mejor que yo, solo mírala – articula con desprecio.
– Lo hago, ¿y sabes que veo?, que ella tiene alma, humanidad, algo que tu jamás posees perra desgraciada – mis amigos se ríen por el comentario a vergonzandola, pero solo la enfurece más y antes de que diga algo más continuo con mi destrucción – Si de algo estoy seguro es que mi hermano jamás te tocaría ni con la uña del pie, porque Nazar es mejor que tu en todos los sentidos. Es más mujer de lo que tú serás, porque ella no se vende al menor postor. Ella jamás aceptaría sacrificar vidas de mujeres, jóvenes, niñas a hombres de cuestionable moral. Esa es la diferencia entre tú y ella. Tu jamás serás parte de nuestra familia porque primero te mató a ti y toda tu familia antes de dejar que eso pase, así cuidado con quien te metes, porque… MI CUÑADA NO ESTÁ SOLA. PARA TU DESGRACIA TIENE A NAZAR QUE LE DARA TODO LO QUE TU NO PODRAS DARLE, NOS TIENE A NOSOTROS QUE JAMÁS PERMITIREMOS QUE LA DENIGRES, HUMILLES Y SOVAJES.
Decirlo en voz alta se siente tan bien. Que no solo verle la cara a sus padres por mi osadía, si no atreverme a afirmar lo que nadie se atreve a decir. Si ellos amenazan, nosotros no, nosotros actuamos como ejecutores, si nos quieres como enemigos, no te metas en nuestro camino, porque no te gustaran las consecuencias. No por nada. Somos rusos. Y los mejores en lo que hacemos. Nadie degrinara ni humillara a mi nueva hermana, ella ha sido una luz en la vida de mi hermano, morirá si por culpa de las artimañas de esa perra él la pierde.
Y como es Tatiana se que no se quedará quieta.
– ¡Ahora entiendo porque la defiendes, seguro tu y tus hermanos ya se la ha follado también! – Nazar contiene un gemido, me yergo bruscamente y voy a por ella, no me importa romper acuerdos. Me vale mierda hacer más enemigos, que se sumen a la lista. Pero antes de que llegue a ella, Kriv y Gabriv aparecen, Griv la toma del cabello, arrastrandola entre el público y mi hermano se acerca a su mujer aterrorizada. El le acaricia el rostro. Me incomoda la intimidad entre ellos. Pero es suficiente para que ella se relaje y se deje envolver por su abrazo. Solo la rodea por los hombros y es lo suficiente territorial para hacerle ver a todos que está con ella. Los gritos de Tatiana se oyen en todo el salón, mientras Gabriv la arrastró del cabello hecho una furia y la arrodilla ante él, Tatiana sabe pelear, pero si algo es que nunca podrá, es contra Gabriv.
– Discúlpate – le exige irguiendo la cabeza de tatiana asu pies.
– No – lo desafía.
– Entonces te comerás todos los p***s de este salón, empezando por el mío puta.
Se empieza a desabrochar el pantalón y todos se ríen, nadie la defiende, nadie hara nada porque saben las reglas. Los castigos así son para quienes les faltan el respeto a un m*****o de una familia. Tatiana abre los ojos del terror.
– ¡NO! – el grito de Nazar nos hace mirarla, se safa del brazo protector de Kriv y se acerca con cautela, todos se apartan de su camino – Por Favor no. Gravil, solo vamonos.
Nadie le dice Gravil, nadie salvo nosotros y es mucho mejor que nos diga hermanos. Se que esto la aterroriza, se que tiene miedo y eso me hace admirarla más. Mi hermano acaba de encontrar la joya más rara de todas.
– Ella no se lo merece – refuta el apretando su agarre en su cabello. Haciéndola gruñir de dolor.
– ¿Le darás la satisfacción de que te toque?, ¿Crees en verdad que sufrirá?, solo mírala, es lo que quería, provocarlos y ofenderme. Solo vámonos por favor. Quiero ir a casa.
Gravil se vuelve hacia Tatiana y la toma del cuello cortándole el paso de oxígeno.
– Si te atreves a respirar el mismo aire de mi cuñada, verás de lo que soy capaz, no me retes, porque así como amo a mis hermanos, destruyó todo aquello que me estorba.
La suelta dejándola en el suelo y sin mirar atrás, sale del salón. Nazar mira brevemente a Tatiana y se da la vuelta. Aun con las manos temblorosas tomó la de Kriv, bajo la atenta mirada de más de doscientos invitados y se lo llevó de la mano. Yo le sonrió burlonamente a esa puta y hago una reverencia mofandome, sigue tirada en el piso, sobándose del cuello e fulminando nos con la mirada, con la cara roja y el cabello desarreglado.
Ya en el auto Griv mira hacia la ventana y cuento hasta tres, contengo una sonrisa cuando le le reclama a Nazar.
– ¿Porque? – tenía su cabeza recargada en el hombro de kriv y mira a Gravil.
– Porque es mujer
– Ella no
– Si lo es – que se atreva a contradecirlo, me hace sentir orgulloso de ella y grabó con discreción lo que dirá. Se lo echaré en cara toda la vida. – Ella eligió su estilo de vida, porque cree que es lo correcto, yo no. Esa es la diferencia. Aunque sea una mujer como ella, no puedo ver como abusan de otra.
– Joder. Lo siento – Ho. Por. Dios. La primera disculpa de Graviv – Ni una palabra.
Me dice ante mí sonrisa burlona. Fingo cerrar la boca.