Fabián sigue manejando hasta llegar a casa mientras que yo solo sigo con mis ojos cerrados. Siento como Fabián disminuye la velocidad de la moto, eso solo quiere decir una cosa hemos llegado, abro los ojos y me reincorporo para bajar cosa que no sucede ya que... —Aún no bajes, lo haré yo primero —opta por bajarse. —De acuerdo —sigo sentada en esa moto. —Gala ¿Es enserio? —me ve un poco molesto. —¿Ahora qué es lo que hice? —me siento un poco confundida. —No tomaste el casco—apunta hacia el. Es verdad no tome el casco. —Lo siento—pongo cara de arrepentimiento. —A la próxima no lo olvides—me toma de la mano y me ayuda a bajar. —Pues supongo que gracias—acomodo mi pequeño bolso. —Hola Fabián—esa es Alondra que. recién ha llegado. Ella lo toma de las caderas y lo hace verla a los oj

