Mi vida ha sido demasiado difícil desde que mi madre murió y mi padre se caso con esa señora la cual se dice quererme pero creo que eso es todo lo contrario. Y aquí vamos de nuevo…
—Te dije que no quería tus horribles aparatos cerca de las cosas de mi bebé—dice Levana la nueva esposa de mi padre es decir mi madrastra y tía quien ha tenido una hija la cual es mi media hermana.
No puedo creer que mi padre se haya casado con su cuñada, bueno aunque eso lo debí saber desde que los vi besándose en aquella cama justo antes de que mi madre muriera, eso lo calle porque mi madre ya estaba demasiado enferma, en fin ni siquiera puedo pensar en cuando se dio esto si tan solo con un mes de muerta mi madre él solo se caso con la hermana de ella, para mí ellos dos ya tenían algo desde hace muchísimo tiempo.
—Levana solo son audífonos —los tomo del piso.
—No quiero que le contagies eso de ser bailarina a mi hija, eso es de personas sin clase y mi hija va hacer la heredera de todo esto ¿Entiendes?
—Levana, también soy hija de mi padre por lo que me corresponde la mitad y no estoy en contra de que Amaya algún día reciba lo suyo pero… también yo merezco todo lo que hay aquí así que descarta esa posibilidad y sabes por qué, porque no quiero que una persona como tú goce de lo mío —digo con firmeza.
—No me importa ya verás que Amaya será la dueña de todo—me ve con una sonrisa malévola en sus labios.
—El problema no es Amaya eres tú—la miro con coraje.
—Mira niñita no te interpongas porque puedo ser lo peor y no me tocare el corazón para lograrlo —se acerca a mí y me toma del cuello.
—A mi no me tocas —le quito la mano de mi cuello y cuando lo hago la rasguño.
—Estúpida—trata de golpearme pero se lo impido tomando de nuevo su mano. A lo lejos se escucha mi padre quien entra y nos ve a ambas
—¿Qué pasa aquí? —se acerca y me quita la mano de la de su flamante esposa.
—Ella me golpeo amor—dice Levana con cinismo.
—¿Qué te diga por qué papá? —me mantengo firme siempre lo he sido aunque me duela que nunca crea en mí.
—Pues porque la regañe, solo por eso Adriano—dice ella frunciendo el ceño.
—Como siempre Gala, tú no tienes rienda eres de lo peor—me dice con enojo
.
—Papá nunca seré suficiente para ti, así sea la mejor en lo que hago y sabes ¿Por qué? Porque esta estúpida mujer te tiene cegado.
—Cállate—me da una bofetada
—Está mujer es como una madre para ti.
Me reincorporo y lo veo con frustración mientras resoplo con enfado.
—Esta nunca será mi madre, mi madre murió hace un año y ni siquiera le guardaste ni un solo minuto luto, sabes que papá eres el peor padre del mundo nunca te pediré que me quieras porque no lo harás pero si te aclaro que no voy a dejar que esta estúpida me quite lo mío, primero me matan antes de dejar todo en manos de ella—paso por un lado de él y salgo de mi propia habitación.
Sobo mi mejilla mientras camino hacia la planta baja, estoy cansada de esto pero no voy a permitir que lo que mi madre logró lo disfrute esa perra. Mientras bajo veo todos los lujos y las cosas caras de esta casa, pero hay algo que me falta mi mamá y mi tranquilidad. Sigo caminando y por esta vez no voy a tomar mi coche o decirle al chófer que me lleve, está vez solo quiero caminar mientras escucho música. Tomo mi celular y pongo música después coloco mis audífonos en mis oídos. Camino por esa banqueta la cual termina en una esquina, después doy vuelta para caminar hacia esa cafetería la cual queda cerca de casa. Cuando llego entro y saludo al personal de esa cafetería el cual ya me conoce eso es porque soy clienta de aquí.
—¿Qué va llevar señorita Gala? —menciona el señor Miguel un mesero.
—Lo mismo de siempre por favor—digo para luego tomar una mesa y sentarme en ella. Bueno dicen que soy muy presumida eso es por mi belleza y mi inteligencia en el baile, además de que me gustan las cosas caras y los lujos pero… eso no me hace mala persona después de conocerme bien soy maravillosa eso se lo puedo preguntar al señor Miguel quien enseguida me da mi orden.
—Señor Miguel ¿Soy tan mala persona? ¿De verdad me veo como una chica fresa y rebelde? —frunzo el ceño.
—Claro que no señorita, usted con todo respeto es muy bella y a simple vista se ve como lo que es, una chica de clase pero eso no quiere decir que sea mala persona solo hay que saber conocerla, provecho con permiso—se da la vuelta y se va.
Me quedo pensando y… bueno es verdad solo deben conocerme más, yo solo soy como son conmigo y aunque luzco como una chica fresa soy muy buena persona. Frunzo los labios mientras juego con el vaso de mi café. “Horas después” Ya es de noche así que debo regresar a casa por lo que vuelvo caminando. Llego más rápido que antes eso es porque ya está obscuro así que apresuro mis pasos y los detengo en cuanto cruzo la entrada de mi casa y veo a Levana cerrando la puerta de mi coche. Por lo cual eso me desconcierta un poco.
—Nada, solo veía ¿Dónde rayos estabas? —ella suena un poco nerviosa.
La veo con el ceño fruncido y después solo camino hacia adentro. Llego a mi recámara, veo a mis alrededores y como infinidad de veces vuelvo a ver mis lujos, mis joyas, mi cama enorme, mi clóset el cual desde aquí se ve ya que la puerta está abierta, veo todas mis pertenencias y son fabulosas pero realmente no soy feliz y no es por ellas si no porque mi propia familia me odia.