Él limpia las mesas y mientras lo hace voltea hacia mi y sonríe de lado. Sacudo la cabeza y me doy la vuelta para darle la espalda. —¿Lo conoces? —pregunta Katherine. —Si, él es mi compañero de habitación—contesto despreocupada. —¡Cómo que de habitación! —exclama. —Es una larga historia que después te contaré—me recargo en el mostrador—Por ahora dime qué tengo que hacer —me reincorporo. —Ven entra, te enseñaré a hacer un café—me sonríe con emoción. —Ok—doy la vuelta y entro con ella. Genial siempre he ido a comprar café a la cafetería que queda a la vuelta de mi casa, pero jamás había entrado a una cocina en la cual prepararan café. Es hermosa esta cocina, tiene diseños muy lindos, además de que está grande y cómoda. —Mira ven acá—Katherine me habla desde una máquina. Ca

