Idiota..

1402 Words
— Mi pregunta es… ¿Hasta cuándo dejaras de observarme? —veo como él me mira de reojo. —Ay por favor no te hagas ilusiones, una mujer como yo no anda con cualquier tipo—digo riéndome de eso. —Pues…—camina de pronto se pone frente a mí y toma un mechón de cabello para luego olerlo mientras me ve fijamente—Hueles bien, pero—suelta mi cabello—No eres mi tipo—sonríe y sale de esa habitación. Ah maldita sea me la hizo, es un idiota, cree que por ser guapo puede dominarme por favor tuerzo los ojos y salgo por mi maleta. Veo como él viene con un par de maletas, dejo de ver eso y sigo con mis pasos hacia mi coche del cual saco mis maletas y sigo mi camino hasta llegar a esa habitación. Rayos esto es peor de lo que imagine, creo que tendré que dormir nuevamente en mi coche ya que no pienso tocar el suelo eso se ve demasiado incómodo. La diferencia es que me podre bañar y comer algo rico bueno si es que hay algo en la alacena. Abro la maleta y saco una pijama, genial al menos entre toda esta ropa pude meter mi pijama favorita y esa es la que mi madre me regalo. Mientras la observo sonrio al recordar todos esos bellos momentos. —No puedo creer la vanidad que tienen ciertas mujeres —comenta él mientras sigue sacando su ropa de esa maleta. —Si no sabes no opines—dejo de ver la pijama y la meto debajo de mi brazo. Tomo mi cepillo de dientes y camino hacia el baño justo con voy a entrar a él se le ocurre atravesarse en mi camino. —Oye ¿Qué haces? —frunzo el ceño. —Trato de meterme a bañar—dice con tal tranquilidad. —Yo iba hacerlo antes que tú, asì que espera—lo empujo con mi cadera. Lo veo de reojo y rápidamente entro al baño, desde adentro escucho como él resopla y menciona un “Maldita sea” Ignoro eso y me meto a darme un baño, el cual me cae de maravilla, ah rayos que bien se siente estar limpia. Minutos después y de haber lavado mis dientes salgo sonriente ya que esto me hace demasiado feliz. Al salir veo a ese tipo el cual no sé ni su nombre en fin él solo me observa con el ceño fruncido a lo cual respondo encogiendo mis hombros con seguir caminando hacia donde están mis maletas. Saco la demás ropa y empiezo acomodar porque menos mal que hay un closet, acomodo todo lo que traje y por ultimo saco mi bolsa de cremas nocturnas para aplicarlas en mi rostro. Creo que es momento de ir a buscar algo de comer, me levanto del piso y me dirijo a la cocina la cual supongo que esta por acá, me digo a mi misma mientras camino por ese largo pasillo. Sigo caminando hasta que encuentro la bendita cocina a la cual entro y abro la alacena busco algo y veo un pan tostado el cual está acompañado de una hermosa lata de mermelada de fresa. Saco eso y lo dejo en la barra de en medio, luego voy en busca de un plato el cual tomo, me doy la vuelta, hago eso y de pronto veo un chico parado frente a mí, oh por dios sí que estoy rodeada de chicos guapos. Él es guapo, atlético, con un poco de barba, manos grandes y alto. —Vaya, veo que hay una linda ladrona robando mi comida —él sonríe y lo hace muy bien. —Oh rayos, ¿Es tu comida? —suelto las cosas y frunzo el ceño mientras lo miro apenada. — ¡No! Tranquila, es decir si es mi comida pero puedes comerla, lo de ladrona era broma—él me observa. —La verdad estoy muy apenada, lo siento de verdad —salgo corriendo a mi supuesta habitación. Lo que me faltaba ahora es ver a este intruso sin camisa y leyendo un libro muy tranquilo afuera del balcón. Aunque debo reconocer que esos pectorales están muy bien trabajados, trago saliva y vuelvo a lo mío, ay por Dios que pena pase juro que mañana iré a comprar algo para la despensa aunque ahora mismo tengo mucha hambre. De pronto se escucha como tocan la puerta y es ese chico el cual sonríe y porta un plato y un vaso en sus manos. —Hola ¿Puedo pasar? —sigue sonriendo. —Ok—menciono no muy segura. —Mira te traje esto, de verdad lo de ladrona fue una broma, por favor no vuelvas a salir corriendo—deja ese plato y ese vaso en mis manos. —Juro que quería hacer despensa pero es muy tarde, mañana repondré esto —digo apenada. —No te preocupes y dime ¿Eres la nueva inquilina? —Somos los nuevos inquilinos—menciona ese tipo. — ¿Cómo son pareja? —pregunta el otro chico el cual está un poco desconcertado. — ¡No! —ambos exclamamos al mismo tiempo. —Es decir que no somos nada, hubo un mal entendido y ambos terminamos compartiendo habitación pero solo eso —le explico. —Bueno me presento soy Damián su compañero de piso espero llevarme bien con ustedes —él extiende su mano la cual tomo después de dejar los trastes en el piso. —Mucho gusto Damián soy Gala —le sonrio. —Mucho gusto—él también sonríe mientras toma mi mano. —Bueno basta de presentaciones, me voy a dormir así que por favor Damián o como te llames por favor sal de la habitación y tú deja de hacer ruido—nos advierte. —Uy creo que tenemos alguien con mal genio, bueno me voy nos vemos mañana—el mira alrededor—Por cierto ¿Dónde vas a dormir? —pregunta mientras sigue observando. —En mi coche —digo con tranquilidad. —Mira yo tengo un colchón inflable y tú cabes perfectamente en él ¿Qué tal si te lo presto? —sugiere. —Eso suena genial, juro que en cuanto tenga cama nueva te lo devuelvo—tomo su mano y hago una promesa. —Ok, enseguida te lo traigo—termina de decir para luego irse. Estoy a punto de morder ese pan con mermelada cuando al idiota de mi compañero se le ocurre apagar la luz. —Voy a cenar—digo molesta. —Cena a la luz de la luna, yo ahora voy dormir, afuera está muy cómodo —se da la vuelta y opta por dormir. —Tú no me vas a decir qué es lo que debo hacer, voy a cenar y te aguantas —me pongo de pie y enciendo la luz. —Ah maldita sea Gala o como te llames, déjame dormir —se levanta enojado. —Déjame cenar y lo haré —lo fijamente. —Como sea apúrate y apaga esa maldita luz —se vuelve a recostar y se tapa hasta arriba. —Aquí está el colchón — menciona mientras me lo instala y después va con ese idiota —Aquí esta otro colchón solo que hay que armarlo aquí lo dejo compañero. —No lo quiero llévatelo mañana traeré muebles—menciona ese arrogante sin siquiera dar la cara. —Déjalo él se lo pierde, de todos modos gracias Damián eres un lindo—le sonrío. —Tú también lo eres —corresponde a ese halago—Bueno ya no los molesto más me voy. Sigo sonriendo hasta que él desaparece de mi vista, enseguida sigo comiendo de ese pan el cual sabe delicioso. Genial hoy no me fue tan mal, tuve algo que comer y hasta un colchón donde dormir. Suspiro y sigo comiendo. Han pasado algunos minutos más tarde ¿Cómo rayos se quedó dormido tan rápido? Digo mientras me asomo un poco y lo veo sumamente dormido ¿Cómo se llamara? ¿Y quién es este idiota que se cree que nadie lo merece? Como sea es tiempo de ir a dormir y eso es lo que haré, camino de nuevo hacia mi colchón y me recuesto sobre él, sí que este colchón es muy cómodo digo mientras cierro mis ojos y me dispongo a dormir.
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