—No te preocupes lo hubiera hecho por cualquiera—termina de decir y opta por manejar el coche. Cierro mis ojos y solo siento un sueño terrible me recargo en ese asiento y solo me dispongo a tratar de dormir. —Oye—siento como él me mueve un poco así que abro mis ojos. —¿Qué pasa? —lo veo fijamente. —Debemos ir con un doctor, estás sangrando—dice en voz baja. —No es necesario solo fue un golpe —vuelvo a cerrar los ojos. —Creo que debes ir—se escucha como sigue avanzando. —No por favor solo llévame a casa. Minutos más tarde... Escucho como abren la puerta y de pronto me cargan. —Oye ¿Qué haces? —lo miro asombrada... —Debes revisarte—sigue caminando conmigo—Por favor, señorita un doctor—el ignora mis palabras. —Por aquí por favor—veo como esa señorita abre una cortina. Fabián entr

