—¿Puedo preguntarte algo? —Claro. —¿Por qué no me habías contado que te ascendieron? —¿Cómo lo supiste? —Eso no importa... —Bueno porque, no lo sé... Simplemente pensé que no te interesaría. —Te encogiste de hombros—. Siento que te desagrada que yo sea periodista y por lo mismo no te lo dije. —Pero... —Te miraba un poco sorprendió—. ¿Siempre has sentido eso? Yo... no lo sabía. Lo siento (tn). Pero a mí no me molesta ni mucho menos, y yo ya te lo había dicho una vez. No quiero que sigas pensando eso porque no es cierto, te juro que no me importa que seas periodistas... —¿En serio? —Sí. —Te respondió sincero—. Y te voy a pedir que por favor te saques esas ideas de la mente. —Acaricio tu rostro—. Te amo, y el hecho de que seas periodista dejo de importarte hac

