Lo interrumpe. —Sabes, algún día me agradecerás esto...
—¿Agradecerte qué? —Le decía sin entender—. Frank ¿Qué te pasa? Andas muy raro... —Lo miraba.
Le sonrió y le dijo. —Date la vuelta y mira quien está por allá.
Él lo miro y luego voltio para ver de quien se trataba. Y al verte parada ahí a solo un par de metros de él, quedo sin habla.
Y como por instinto quiso acercarse a ti, para comprobar que no era solo una ilusión, quería cerciorarse de que efectivamente eras tú quien se encontraba a un par de metros de él. Pero no pudo hacerlo ya que se le acercó un grupo de personas, que al darse cuenta de su presencia quisieron ir y pedirle un autógrafo.
Narras tú: Okey ¿Qué puedo decir? Solo que me siento muy nerviosa... ¡Ósea es que esto no puede ser! ¿Cómo es que en menos de 30 minutos volveré a ver a Michael?
No... no puedo con esto, tengo que hacer algo para impedirlo, no puedo sentarme frente a él a entrevistarlo así como así, no después de lo que paso, no después de un año... un año sin verlo y sin saber nada de él...
Trataba de calmarme y de pensar en lo que haría, me senté frente al espejo y me repetía una y otra vez que yo podía hacerlo, solo será una entrevista, solo un par de preguntas y después todo habrá terminado. Tenía que ser profesional, tenía que lograrlo... Sí, yo sé que puedo hacerlo.
Los minutos fueron pasando y cuando ya estaba un poco más relajada, alguien entro al camerino para decirme que ya todo estaba listo y sin más tuve que salir a hacer mi trabajo. Y mientras camina hacia el set de grabación del programa, en mi mente me seguía repitiendo que solo era una entrevista, que solo era otro famoso, que solo era... era el hombre que amo... Dios es que juro que hasta me temblaban las piernas, estaba realmente muy nerviosa... y todo empeoro cuando lo vi ahí parado a tan solo un par de metros de distancia. Lo reconocí a pesar de que había un gran grupo de gente a su alrededor. Lo seguí observando hasta que él volteo para verme y en ese momento sentí como mi corazón dejo de latir por unos segundos para luego acelerar su ritmo considerablemente. Desvié mi mirada y me dirigí al set del programa. Me acomode en mi asiento, tome la pauta de preguntas e hice como que las estaba leyendo, pero lo que realmente hacia era mirarlo a él, muy disimuladamente.
El ritmo de mi corazón comenzaba a regularizarse, pero de repente siento como alguien se viene acercando a mí y nuevamente se aceleró... mis manos comenzaron a sudar, estaba tan nerviosa, jamás me había pasado algo así, jamás me había sentido así antes de una entrevista... Bueno sabía que esta no era cualquier entrevista, pero de todas maneras odiaba sentirme y ponerme así solo por él...
Me mantenía con la vista baja ya que no lo quería o más bien no lo podía mirar... Alguien se seguía acercando y realmente creí que era él, pero me sentí aliviada al darme cuenta de que solo era Trevor.
Te miro —¿Qué te pasa? ¿Por qué tienes esa cara? ¿No me digas que estas nerviosa por entrevistar a Michael Jackson?
—Pues sí... la verdad es que estoy muy nerviosa —Le confesaste.
—Pero ¿Por qué? No es la primera vez que lo entrevistas.
—Sí, pero ahora en diferente. Ahora es en vivo... y... y yo.
—Puso sus manos en tus hombros— Escucha, lo harás bien... —Te dijo dándote ánimos.
Lo miraste —¿Y tú que haces? Deberías estar trabajando... —Le sonreíste.
—Bueno, es que como no te vi muy bien hace rato pues ahora vine a desearte suerte, así que, suerte. —Te sonrió tiernamente.
—Gracias. —Le sonreíste, él te miro por última vez y se fue.
Narra Michael
Cuando la vi ahí, no lo podía creer, creí que estaba alucinando o que era un sueño...
Lo único que quería era acercarme a ella, pero justo en ese momento se me acerco un grupo de personas pidiendo autógrafos y esas cosas, se los di gustoso y cuando se habían ido, (Tn) ya no se encontraba en el mismo lugar, la busqué con la mirada inmediatamente hasta dar con ella y cuando la vi ya sentada en set del programa, sin dudarlo comencé a caminar hasta allá.
Pero cuando vi que otra persona iba hasta donde estaba ella me detuve y me quedé ahí parado observándola, admirándola... No podía negar que sentía una felicidad tan grande al verla nuevamente, mi corazón no dejaba de latir rápido y fuerte, mis manos sudaban, jamás me había sentido así...
Y cuando por fin se alejó ese tipo que se le había acercado, decidí seguir caminando y me detuve cuando estuve frente a ella... Y en ese instante sentí tantas ganas de abalanzarme sobre ella y abrazarla, pero me contuve.
Yo seguía ahí parado, esperando a que dijera o hiciera algo, pero ella mantenía la mirada baja, como si no quisiera mirarme.
Ni siquiera me atrevía a hablarle, me sentía como un tonto.
Así que decidí tomar asiento quedando frente a ella. No le quite la mirada de encima en ningún momento, esperaba a que se molestara o que me regañara por quedarme mirándola fijamente, aún recordaba que nunca le gusto eso... lo único que quería era escuchar su voz.
Mi plan no estaba funcionando, así que me quite el sombrero y las gafas para que se diera cuenta de que efectivamente la estaba mirando a ella... bueno y ¿A quién más iba a mirar? Si desde que la conocí no he tenido ojos para ninguna otra mujer que no sea ella...
Sin las gafas puestas, podía notar como estaba de sonrojada... y se veía tan tierna.
—Levanto su mirada y me miro —Podrías... podrías dejar de mirarme. —Me pidió ¿Molesta? —. Por favor.
Por fin... ¡Por fin me hablo! Aunque no era lo que esperaba oír, pero por algo se empieza.
No pude evitar sonreír al escuchar su voz nuevamente... no se imaginan cuanto extrañe su voz y su sexy acento inglés... siempre me gusto.
—Lo siento –le dije. Y estaba a punto de decirle algo más, pero llego un hombre que nos dijo que el programa ya estaba por comenzar. Nos preguntó si estábamos listos y ambos respondimos que sí... luego se fue y desde más lejos grito...
—¡Okey... salimos en 5...4...3...2...1!