Capítulo 6: Como si hubiera sido ayer

1871 Words
—¡Amo a (tn)...! —Le confeso al fin.   —Entonces cuéntame... ¿Hablaste con ella?   —Sí, bueno no... La verdad es que como que ella no quiso hablar conmigo —Dijo triste—. Pero mañana volveré y hablare con ella.   —¿Por qué no quiso hablarte?   —Porque me odia... y no la culpo. —Suspiro—. La trate tan mal que era casi imposible que no lo hiciera.   ­­—No creo que te odie, tal vez simplemente sigue dolida por todo. —Lo miro—. Sabes, si yo no hubiera estado tan seguro de que tú aun la querías, jamás hubiera hecho esto. Se me hizo muy difícil encontrarla. Y antes de que llegáramos a Londres comencé con la búsqueda y cuando por fin di con ella, arreglé todo para la entrevista. Así que espero que no lo eches a perder y aproveches esta oportunidad.   —Claro que no, hare hasta lo imposible por recuperarla... —Lo abrazo—. Gracias nuevamente.   Mientras tanto tú   Narra tú: Aún seguía sin creer todo lo que había pasado, aun no creía que lo haya vuelto a ver después de un año sin saber nada de él. Todo esto parecía tan irreal. Y durante todo el día en lo único que pensé fue en él y en mí, en la entrevista y en esas imágenes que no podía quitarme de la cabeza y que solo me ayudaron a rectificar lo que ya sabía, y era que Michael efectivamente no me quería y que nunca lo hizo... A medida que las horas iban pasando, recibí llamadas de Matt, de Andrea e incluso hasta de mis padres y es que todos me habían visto entrevistar a Michael Jackson. Aunque los únicos que sabían lo que realmente había pasado entre él y yo, eran Matt y Andrea. Y es que ni a mis padres les conté ya que no lo vi necesario. Además, lo que menos quería era que me estuvieran preguntando a cada rato cosas como ¿Aun lo amas? ¿Por qué no vuelves a Los Ángeles y lo buscas? Me costó mucho lograr que los chicos dejaran de meterse en mi vida, no quería que mis padres hicieran lo mismo, en especial mi padre, ya que a veces podía ser algo sobreprotector. Después de que mi horario de trabajo terminara, me fui hacia mi casa a descansar. Quería estar sola y pensar en lo que haría mañana cuando tenga que volver a verlo. Pero, aunque mi plan era estar sola, pensar y descansar, no lo pude concretar ya que llegaron dos visitas inesperadas...   Llegaron Matt y Andrea, y a pesar de mis deseos de estar sola, debo confesar que me hizo muy bien pasar un rato agradable con ellos. No quería que me preguntaran por Michael, pero era imposible que no lo hicieran. No quería entrar en muchos detalles, así que les dije que lo vi, que lo salude, que le hice la entrevista y que eso había sido todo. No quería que me estén diciendo que tendría que buscarlo o que se yo. Ya no quería que nadie me diera consejos de como deba manejar mi vida amorosa... tal vez sus consejos me hubieran ayudado, pero no los quise escuchar y así es mejor. Después de que se fueron pues... solo me fui a mi cuarto a pensar en esa entrevista y en lo guapo que se veía... odiaba admitirlo, pero mentiría si dijera otra cosa. Dios, cuanto extrañaba tenerlo frente a mí, sentir su presencia y sentir esa gran energía que él tenía... Estoy tan segura de que aún lo amo... pero a pesar de eso, no puedo dejar de sentirme triste y no puedo dejar de tratarlo de esa manera tan fría y cortante. Ya que aún no he podido olvidar todo lo que me dijo, aun me duelen sus palabras, aún recuerdo ese día en la clínica... Lo recuerdo como si hubiera sido ayer...   Narras tu   En la clínica   —¡Yo jamás te mentí! ¿Por qué no puedes creerme? Jamás jugué con tus sentimientos. Michael créeme por favor...   —Todos los momentos que pasamos juntos solo ¡Fueron una maldita farsa! ¡Todos y cada uno de ellos! Yo... yo creí que podíamos formar una familia, creí que a tu lado sería feliz. Yo quería hacerte la mujer más feliz del mundo. Yo solo quería... —No pudo seguir hablando y en ese momento las lágrimas comenzaron a salir.   —¿Michael? ¿Estás bien...? —Me acerque a él preocupada.   —Vete... ¿No ves lo mal que me haces?   —Yo jamás quise que esto pasara... Yo solo quería que me escucharas y... por un momento pensé en que me creerías, pensé que juntos lucharíamos por meter a esos tipos a la cárcel y que volveríamos a estar juntos... —Lo mire—. Me preocupe tanto por ti cuando escuche en las noticias lo que te había pasado... yo pensé que había sigo algo más grave.   ­—¿Realmente creías eso? Por favor... No digas ahora que te preocupas por mí porque no te creo. Tú no tienes sentimientos, solo eres una mujer fría e interesada. Pensé que eras distinta. Pero resultaste ser peor que cualquiera otra persona que conociera en mi vida —Me decía con odio y decepción.   ­—Créeme que cada palabra que me dices me duele más que cualquier otra cosa en esta vida -Le dije conteniendo las lágrimas. —Hice una pausa para tratar de calmarme y le luego le dije— ¿Dónde quedaron todas las promesas que me hiciste? ¿Dónde están todo los Te Amo que me dijiste? ¿Dónde están los "Yo quiero estar contigo” ?, los “Yo confió en ti” los “No me importan lo que piensen los demás” ...? ¿Dónde se quedaron todos los "Te amare por siempre"? ¿Acaso solo fueron palabras que me dijiste sin pensar? ¿Acaso nunca significaron nada para ti? ¿Fue todo un juego? ¿Una maldita ilusión? ¿Nada fue real? ¡Dime! —Le dije llorando—. Dímelo y te juro que me iré de aquí y no volverás a saber de mí nunca más...   No fue capaz de mirarme a la cara... pero aun así me respondió. —Sí (Tn) todo fue mentira... Yo no me podría fijar en una periodista como tú. Ya te lo dije. Ahora vete... que ya no quiero verte ni hablar contigo.   "Todo fue mentira"... Y esas tres palabras bastaron para que lo que quedaba de mi corazón se terminara de romper por completo... simplemente no podía con esto... no podía seguir escuchando todo lo que él me decía, cada una de sus palabras se sentían como mil puñaladas en mi alma.   Me acerqué a la puerta, pero antes de abrirla le dije —Un día te darás cuenta del gran error que cometiste al no confiar en mí...   —No me arrepentiré de nada...   —Eso espero. Por qué un día te darás cuenta de que yo tenía la razón, te darás cuenta de que siempre te dije la verdad, de que yo no soy la culpable, y ese día ya será muy tarde. ¿Y sabes por qué? Porque yo ya no estaré aquí, me habré ido lejos. Y tú ya no estarás aquí —Le dije señalando donde se encontraba mi corazón.   Me miro con sus ojos llenos de lágrimas... pero no me dijo nada.   —Adiós Michael...   Salí de ese cuarto destrozada, sentía que en cualquier momento me desmayaría. Sentía que me faltaba el aire, sentía una horrible presión en mi pecho... simplemente estaba completamente herida y destrozada. No podía creer todo lo que me acaba de decir Michael. En mi vida me había sentido así de mal. En cuando salí de su habitación, inmediatamente una persona se me acerco. Pero fui más rápida y lo esquivé y seguí caminado. De repente siento que alguien me toma del brazo. Lo primero que pensé era en que era Michael, eso era imposible, pero aun así lo pensé. Decidí darme la vuelta y ver de quien se trataba. Aunque obviamente no era él, de igual manera me sorprendí al ver de quien se trataba.   —¿Frank? ­—Lo mire.   —¿(Tn)...? Pero... Pero ¿qué haces aquí? ¿Y vestida como enfermera?   Notaba como me examinaba con la mirada... Me miro y en un gesto paternal limpio mis lágrimas. —¿Hablaste con él cierto?   -Asentí.   —¿Y qué paso?   —Pues... él me odia, no creyó en mí, no me quiso escuchar, no me quiere ver... y yo ya no sé qué más hacer... ­—Le dije con pesar­­­—. Frank... me dijo cosas tan horribles... jamás pensé escuchar eso salir de su boca. Hice todo lo que pude... y no fue suficiente. Sabes... él jamás me quiso... jamás me amo... todo fue una maldita mentira. Y yo fui tan estúpida... —Le dije con odio al mismo tiempo que las lágrimas seguían cayendo.   —No digas eso... él te quiere, solo que sigue muy dolido y por eso te dijo todo eso. —Dijo tratando de convencerme.   Negaba con la cabeza al escuchar sus palabras —¿Dolido? Y ¿por qué? ¡Yo no le hice nada! —Le dije enojada—. No puedo creer que no haya confiado en mí... prefirió creerle a eso hijos de pu** ¡Y no a mí!   —Voy a ser que entre en razón.   ­—Ya es muy tarde... —Limpie mis lágrimas.   —Lamento tanto que esto esté pasando.   Lo mire y le pregunte —¿Tú crees en mi inocencia?   ­—Sí... algo en mi interior me lo dice. —Dijo regalándome una sonrisa sincera. (Tn) cualquier cosa que necesites... aquí tienes todos mis números —Me dijo y me entrego una tarjeta.   —Muchas gracias Frank... —Lo abrace—. Ahora tengo que irme, antes de que me descubran.   —Está bien... Cuídate (Tn) y no olvides que cualquier cosa que necesites solo házmelo saber y te ayudare.   —Claro Frank... gracias nuevamente —Lo volví a abrazar y me fui.   Cuando me despedí de él, me dirigí hacia la parte de atrás del hospital, en donde estarían los chicos esperándome. Aún seguía sintiéndome pésimo y las lágrimas no dejaban de caer. Y cuando los vi, corrí a los brazos de Matt.   ­—¿(Tn) qué paso? ¿Por qué estas así? ¿Qué paso con Michael? —Me preguntaba preocupado.   —Solo vámonos de aquí por favor... ya no quiero estar aquí... —Les dije triste.   Solo le entregué su credencial a Karla, le agradecí por todo y nos fuimos. No quise cambiarme, lo único que quería era salir de esa clínica, así que me fui vestida como enfermera. Durante el camino de regreso al hotel no dije ninguna sola palabra... trataba de contener mis lágrimas, pero se me era imposible. En cuando llegamos al hotel, subí las escaleras rápidamente, no quise esperar el ascensor. Cuando llegue a mi cuarto de hotel, me apresure en abrir y me dirigí directamente a mi habitación. Ahí me encerré y no salí durante toda la tarde.   Podía escuchar los gritos de Matt y Andrea diciéndome que abriera la puerta. Pero lo único que quería era estar sola y Llorar. Llore, llore y llore hasta que ya no quedaron lágrimas en mis ojos o al menos eso pensé yo... Y es que ¿Qué más podía hacer? Tenía que sacar de alguna manera todo esto que sentía, tenía que desahogarme de alguna manera... y la forma más fácil era llorando. Y lo peor era que en mi mente no dejaba de repetirme qué; Todo se había acabado, que definitivamente había perdido al hombre más encantador que pudiera haber conocido en mi vida. Perdí a la persona con la cual había vivido momentos realmente maravillosos. Y que nunca podría olvidar.... Aunque, ¿De qué me servía eso ahora? Si él me dijo que para él nunca significaron nada, si me dijo que jamás me amo, si me dijo que jamás se podría enamorar de alguien como yo. De que me servía entonces recordar todas esas mentiras, todas esas fantasías, que por un momento pensé que podían llegar a ser reales. Sentía un dolor tan profundo en mi corazón al recordar cada palabra que me dijo...    
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