Me pase toda la tarde esperando su respuesta. Y mientras esperaba me ponía a pensar en que haría para hacer confesar a esos hombres. Se me pasaban millones de ideas por la cabeza, pero ninguna me convencía verdaderamente. Estabas perdida en mis pensamientos, hasta que suena mi celular y era Frank. —Aló... ¿Qué paso? ¿Qué dijo? –Le pregunte impaciente. —Pues él... increíblemente acepto –Dijo feliz. —¿En serio? ¡Qué bien! –Respondí—entusiasmada—. ¿Pero por qué lo hizo? —Sinceramente no lo sé... Solo me dijo que él no se metería en nada, dejo todo en manos de sus abogados, y yo personalmente me haré cargo... Así que... ¿Ahora que harás? —Mañana mismo iré a hablar con esos desgraciados... —(Tn) ten mucho cuidado... ya viste de lo que eran capaces de hacerte —Me dij

