Pasaron 5 años desde el casamiento con Marco. Estábamos consolidados como una pareja sólida que nos amabamos. El pequeño Gael ya tenía 5 añitos y el año pasado llegó a nuestras vidas la princesita Elena.   Marco estaba,al igual que yo,super baboso con los niños. Por poco y los metíamos en una cajita de cristal para que no les pase nada ja. La noche anterior habíamos hecho dormir a los nenes en la cama con nosotros. Yo fui la primera en despertar. Al rato entró Marco por la puerta con la bandeja para desayunar. _buenos días. Como amanecieron mi reyna y mis herederos?_ dijo sonriendo. _buen día papá. Bien y tú _dijo Gael. _muy bien mi príncipe. Dormí como angelito_ le besó su cabecita. Marco preparaba una tostada con miel para Gael mientras yo le daba su yogurt a Elenita. _amor

