En alguna parte de Westminster Robert se encontraba sentado frente a una ventana bebiendo una copa de brandy, en el despacho de la casa que había rentado. El hecho de haber descuidado tanto a su esposa se debía a que ya no sentía ni un mínimo de cariño por ella, estaba demasiado ocupado pensando como destruír las empresas Harrelson-Wolf, así que sería muy fácil librarse de ella. El problema era que estaba embarazada y en manos de William, quizás no era un desalmado para tratar mal a una mujer en cinta pero por ser la esposa de su enemigo tal vez no estaba siendo considerado. Siguió bebiendo hasta que tocaron a su puerta, se levantó de la silla tambaleándose y refunfuñando, al abrirla se encontró con quien menos esperaba. ¿Cómo había hecho aquella mujer para encontrarlo y que quería? El

