William se despertó con la peor de las resacas. Nunca había bebido tanto en su vida y no recordaba nada después que salió de casa con Eric. Su cabeza estaba en blanco - por fin despiertas - Emma le habló desde el asiento de su tocador, mirándolo a través del espejo, pero era como si gritara. La cabeza estaba a punto de reventarle y tenía mucha sed - ¿qué paso? - aclaró su garganta - no te acuerdas de nada ¿verdad? - negó con la cabeza un poco apenado. Tal vez había hecho algo malo y ahora su esposa se lo haría pagar - bien, por donde quieres que empiece, a ver... no, mejor comienza tu por decirme ¿que hacías en un bar con una prostituta sentada en tus piernas y besándola? - preguntó. Sus dientes rechinando de rabia - ¿de que estas hablando, que prostituta? - la verdad era que no record

